Escenario y emociones

Convertido en un clásico de la cartelera del verano porteño, el CCC presentó, por sexto año consecutivo, una serie de obras teatrales con el denominador común de los encuentros y desencuentros amorosos. Además, se incorporaron números musicales.


Apertura. Silva, Junio, Oliboni, Mascareño, Jensezian, Ribeiro, Pagani y Villafañe. (Jorge Aloy)

La sala Osvaldo Pugliese del CCC Floreal Gorini volvió a ser escenario del Festival del Amor. Producido por Pablo Silva, la sexta edición del tradicional encuentro del verano porteño puso en escena cuatro obras especialmente seleccionadas sobre la temática. La apertura se realizó con una mesa integrada por Silva, Juan Carlos Junio (director del CCC) y Juano Villafañe (director artístico del CCC), quienes estuvieron acompañados de los directores de las obras que subieron a escena en el marco del Festival: Héctor Oliboni (autor y director de Dos de desamor), Mariana Pagani (autora y directora de Polifonía), Pablo Mascareño y Herminia Jensezian (autor y directora de Alucinado suceso de lo desconocido) y Anahi Ribeiro (autora y directora de La fragilidad del cielo). También se ofreció un fragmento de la obra musical Polifonía, con actuación de Johanna Merschon (voz) y Lucas Herrera (teclado), y un cierre musical con Gabriela Genni y Philippe Baque.
«Cuando empezamos este festival, hace unos años, la idea fue convocar a cada uno de los artistas para que nos contaran de qué se trata la experiencia de unir esa situación de teatro y amor, y en este caso, va a tener un poco más de música que en otras experiencias que venimos realizando», dijo Silva. Junio, en tanto, afirmó: «Estamos muy felices de que se haya instituido en nuestro Centro Cultural en los veranos este ciclo de festivales, que permitieron que se exprese la diversidad del teatro, que haya una fuerte presencia de las generaciones jóvenes y que una vez más el CCC sea su sede».

Buen destino
«El sentimiento del amor es una de las cosas más fuertes que existen en todo el mundo y en el género humano. Ya muchos místicos y religiones han dado a entender que el amor es la única posibilidad que tiene el hombre para llegar a un buen destino», dijo Oliboni, haciendo referencia al desencuentro amoroso entre dos mujeres de El color del día, una de las obras cortas que forman parte de Dos de desamor, junto con La otra Dora, una especie de parodia del psicoanálisis y de Dora, la famosa paciente de Sigmund Freud. Ribeiro contó que la idea de su obra se disparó a partir de una frase de una canción de un conjunto de música poco conocido, y recitó: «Algunas flores nacen en la helada, algunas voces nacen ya calladas». «Que una obra que yo escribí pueda estar presentándose en el CCC para mí es todo un honor y un orgullo, y es estar en otro lugar, en un sitio, una casa que me es familiar y que transito desde hace tantos años», apuntó Mascareño sobre Alucinado suceso…, que integra la segunda parte de su Trilogía del mar. Herminia Jensezian, la directora, destacó que al iniciar el trabajo con la obra ya veía «la marca del amor» y la inspiración en Noches blancas, de Dostoievski.

La fragilidad. Una de las obras presentadas.

La directora de Polifonía, Pagani, señaló: «Surge por una necesidad de actuar, nunca me imaginé que iba a escribir, yo estaba creando un personaje, y reflexionando más que en el amor, en el desencuentro, en la posmodernidad y en el hecho de que para amar necesitamos el encuentro con otro y que no sea algo que esté únicamente en la cabeza». En el cierre de la charla, Villafañe destacó: «Se avecinan tiempos difíciles donde el Estado se retira de la participación de las políticas públicas, por lo tanto estas formas cooperativas, autogestivas y de trabajo solidario participativo pasan a ser mucho más importantes». «El sentido de los festivales, para nosotros –añadió el director artístico del CCC–, son rituales de alguna manera celebratorios de estas temáticas en las diversidades estéticas, de poéticas, de públicos y eso, por tanto, es enriquecedor».