España, una caja de sorpresas

La política española no deja de sorprender. Hace pocas semanas, sin ir más lejos, Mariano Rajoy estaba eufórico porque el Congreso le había aprobado el presupuesto y hoy el líder del Partido Popular (PP) ya no es presidente. Pocos pensaban que la moción de censura presentada por el Partido Socialista (Ps) podría prosperar, dado que los números «no daban». De la noche a la mañana, consiguieron la mayoría de 180 votos. De la euforia a la caída.
Esta movida se suma a una serie de acontecimientos inesperados que han cambiado la política española en los últimos años. El 15 de mayo de 2011 miles de personas salieron a las calles de todo el país para protestar contra las políticas de ajuste de José Luis Rodríguez Zapatero, del PS. Nadie imaginó ese estallido popular que pasó a ser conocido como el «15 M».
En 2014 apareció un pequeño grupo de jóvenes que se presentó bajo el nombre de «Podemos» a las elecciones del Parlamento europeo y para sorpresa de propios y ajenos salieron terceros en Madrid y cuartos en toda España. Al año siguiente, en los comicios municipales, Podemos –en coalición con diversos grupos– logró las alcaldías de Madrid, Barcelona y otras ciudades importantes. Y se rompió el bipartidismo de conservadores y socialdemócratas. Sin estos procesos –y sin Podemos–, el Partido Socialista no hubiera logrado que su moción de censura prosperara. Parecía que los escándalos de corrupción que involucraban al PP no hacían mella en Rajoy que repetía una y otra vez que eran apenas «casos aislados». Hasta que la Justicia determinó que algunos de los responsables tenían que ir presos. Y en pocos días todo cambió. Ahora el presidente de España es Pedro Sánchez, del Partido Socialista. Pero seguramente habrá más sorpresas…