Etchecolatz, un represor en su domicilio

El Tribunal Oral Federal N° 6 aprobó el arresto domiciliario del excomisario de la Bonaerense Miguel Etchecolatz, de 88 años, quien tiene varias condenas a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad y ahora vivirá en su chalet en el Bosque Peralta Ramos, en Mar del Plata. Jorge López, el hijo del albañil desaparecido Julio López, sostuvo que la decisión judicial de haberle otorgado el beneficio de la domiciliaria al genocida Etchecolatz se equipara a haber «dejado libre a Hitler». Como se sabe, López padre fue un testigo clave para condenar al exrepresor antes de desaparecer por segunda vez, en 2006, y no regresar más. Todas las sospechas recaen sobre el ahora beneficiado por la prisión en el living de su casa, quien seguía teniendo poder de mando sobre La Bonaerense, aún desde la prisión. A la vez, como a unas cuadras del chalet del Bosque Peralta Ramos vive una de las víctimas del excomisario, la abogada de derechos humanos Guadalupe Godoy presentó una medida de protección, al tiempo que agregó: «Las cárceles se vacían de genocidas y se llenan de luchadores populares».