Frigerio y Margarita Barrientos se vinieron al piso desde un escenario

El escenario donde Rogelio Frigerio y Margarita Barrientos inauguraban el restaurante La Tomasa de la Quinta, en un antiguo vagón del Subte A, se vino abajo aunque no se registraron lesionados. La presencia de Frigerio le dio un marco nacional al evento que según Oscar Antúnez, uno de los hijos de Barrientos, se trataba simplemente de una «presentación». La Tomasa de la Quinta, ubicado en Los Piletones, está íntegramente pintado de blanco y combina los viejos asientos de La Brurgeoise con mesas de mármol. El coche circuló hasta hace pocos años en la línea A y el gobierno decidió cederle uno de los vagones a Barrientos, la referente social con mejor relación con Mauricio Macri. «Estoy con mucha bronca, hicieron un mal trabajo», dijo Barrientos sobre lo ocurrido y contó: «Habíamos contratado una empresa para que quedara bien bonito, se rompió la parte de adelante y se vino abajo. Gracias a Dios no pasó nada, fue con suerte». La presencia de Frigerio se debe a que es padrino de la Fundación que dirige Barrientos y estaba con otros invitados, como el ministro de Desarrollo Urbano porteño Franco Moccia y el presidente de Subterráneos de Buenos Aires Eduardo De Montmollin.