Hostigadas y detenidas

Presentación. Sofía Tramayzagues, Orellano y Sofía Escudero, de AMMAR.

Casi el 80% de las trabajadoras sexuales fueron detenidas o demoradas por las fuerzas de seguridad durante 2016, y ninguna tuvo una causa judicial posterior, según un relevamiento realizado por la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (AMMAR) para medir la violencia institucional sufrida por este colectivo. Las encuestas se hicieron principalmente en los barrios de Once, Flores y Constitución. Un 60% de las trabajadoras sexuales fueron amenazadas verbalmente por las fuerzas de seguridad al ser interrogadas y al 58% se le solicitaron sobornos para no ser trasladadas o que se les labre un acta contravencional. Para Georgina Orellano, secretaria general de AMMAR, «en los últimos dos años hubo un aumento de la violencia institucional». En la mayoría de los casos, el único causal de la detención es el estar «parada en una esquina»: casi un 80% fueron cuestionadas por las fuerzas de seguridad solo por este hecho. Se trata, según Orellano, de «detenciones totalmente ilegales». Dar a conocer estos datos, agregó, permite «tener un panorama sobre cómo la violencia estatal se despliega sobre los cuerpos de las trabajadoras sexuales».