Humedales

«Basta de rellenos y desastres ambientales» decían las pancartas que llevaban los integrantes de la Asamblea de Vecinos y Vecinas de Dique Luján sobre la ruta 27, en el acceso a esta localidad tigrense que alberga las últimas hectáreas de humedales continentales. En febrero la Asamblea comenzó a reunirse los domingos, con cortes parciales en el camino de ingreso al pueblo frente a las obras del barrio privado Santa Ana. Los vecinos denuncian que la proliferación de estos proyectos inmobiliarios, al rellenar los terrenos en los antiguos bañados de la zona, aumenta el riesgo de inundaciones porque elimina las áreas de absorción y destruye el ecosistema original, además del modelo de exclusión que representan.
Luego de varias protestas, la Asamblea logró que se realizara la postergada Audiencia Pública por el barrio Santa Ana, que según indica la ley debería haberse realizado antes de la ejecución de las obras. Por amplia mayoría los expositores rechazaron el emprendimiento. Sin embargo, el Municipio otorgó la declaración de impacto ambiental a los constructores.
En la última manifestación se unieron al reclamo organizaciones políticas, sociales y sindicales, además de artistas locales. Hacia el final del acto la Asamblea difundió una comunicado en el que proclama: «¡No somos habitantes de segunda! Queremos inclusión, servicios y un ambiente sostenible para vivir dignamente».