Indignación de familiares ante posible domiciliaria de Astiz

«¿No será que los que hoy nos gobiernan están devolviendo los favores económicos que sus familias recibieron durante la dictadura?», sostuvo Mabel Careaga contra el gobierno, en el marco de la denuncia de familiares de desaparecidos ante la posible prisión domiciliaria del exmarino Alfredo Astiz. Careaga es hija de Esther Ballestrino, una de las Madres de Plaza de Mayo desaparecida en el secuestro de 12 personas en la Iglesia de la Santa Cruz en 1977. Astiz es uno de los íconos del Estado terrorista quien, con el nombre de Gustavo Niño, se infiltró en distintos espacios de las Madres de Plaza de Mayo durante la dictadura cívico-militar. A días de un nuevo aniversario del último golpe de Estado, el pedido de liberación o domiciliaria para un grupo de genocidas condenados generó indignación entre los familiares de desaparecidos y los organismos de derechos humanos. Para algunos, el reclamo significó una nueva «provocación» del gobierno que continúa el «ataque permanente a las políticas de verdad y justicia».