Intereses

Claro. Dekkers sincera el negocio. (Berg/OPA/AFP/Dachary)

 

La sentencia de que los medicamentos son para quienes los necesitan deja de ser tan obvia cuando se considera cuáles son los intereses de quienes los desarrollan, los producen y los venden. No hace mucho, Marijn Dekkers, alto ejecutivo de la transnacional farmacéutica Bayer, despertaba la indignación general al señalar que la empresa «no fabrica medicamentos para los indios, sino para quienes pueden pagarlos». Y es que la India había decidido fabricar por su cuenta ciertos oncológicos y antirretrovirales cuya patente pertenecía al laboratorio con sede en Alemania, a cambio de un exiguo 6% de participación en las ganancias. A modo de respuesta, en junio pasado, Roy Vagelos, del laboratorio Merck, aseguró que «nunca pensó en hacer dinero cuando fue CEO» de la compañía. Su posición sonó, desde luego, más correcta, pero, ¿a quién de los dos creerle?