La importación reconvierte a las pymes y cae el empleo

Los últimos registros administrativos del Sistema Integrado Provisional Argentino (SIPA) muestran que las industrias manufactureras destruyeron 66.310 puestos de trabajo desde que comenzó el primer mandato de Mauricio Macri. Como se sabe, las pequeñas y medianas empresas industriales comenzaron un profundo proceso de transformación, y aquellas fábricas donde antes se producía o ensamblaba se reconvirtieron en depósitos de productos terminados importados o, en otros casos, pasaron a ser importadoras. El calzado ofrece un ejemplo contundente de ese cambio de comportamiento observado desde finales de 2015: medido en cantidades, el ingreso de partes cayó el 7% y las importaciones crecieron un 54%. «El aumento del déficit comercial, además del aspecto macroeconómico, tiene impactos en términos productivos y de empleo», explica un informe elaborado por Radar Consultora. Uno de los casos más significativos de desplazamiento de producción local por importados es el sector automotor. Las transformaciones experimentadas en la actividad –modificaciones impositivas y eliminación de barreras comerciales– dispararon el ingreso de vehículos terminados.