La prensa participativa

Durante más de 20 años, delegados de todo el país se reunieron  para analizar el quehacer del quincenario cooperativo.

 

En 1968, a solo dos años de su aparición, desde la revista Acción se ponía en marcha una innovadora práctica de participación para la elaboración de su propuesta periodística: las convenciones, reuniones en las que se convocaba a delegados y lectores de todo el país para propiciar el debate y la planificación de los lineamientos más importantes de la publicación cooperativa.
A la primera convención, realizada en Rosario, asistieron 77 delegados de ciudades y pueblos de Entre Ríos, Buenos Aires, Mendoza, Córdoba y Santa Fe. Allí se discutió una variedad de temas que incluyó la presentación gráfica del quincenario, los modos de distribución y promoción y el direccionamiento conceptual del periódico, que buscaba fortalecer colectivamente su perfil público sin perder la guía de la doctrina cooperativa y el quehacer del Instituto Movilizador. Así, en su número 47, fechado el 9 de mayo de 1968, Acción evaluaba el comienzo de esta iniciativa que inauguraba un camino que se extendería por más de 20 años. «Ni los cálculos más optimistas hicieron prever las proyecciones logradas», decía la publicación sobre los resultados satisfactorios de la primera convención.
La respuesta positiva de la experiencia inicial entusiasmó a los organizadores, que no dudaron en llevar adelante la segunda edición. La ciudad de Paraná, Entre Ríos, fue el escenario de una nueva convención en la que el director del periódico, Roberto Gómez, el corresponsal de la región Litoral, Manuel Streiger, y el periodista y colaborador, Norberto Vilar, presentaron diversos informes sobre la actividad de la revista. Asimismo, durante la reunión se evaluó la capacidad de penetración de los mensajes y la tarea periodística. Luego de las discusiones con los delegados, se resolvió implementar nuevos mecanismos para aumentar la circulación del quincenario. El encuentro de Paraná contó con una presencia importante de miembros de las cajas de crédito cooperativas, que propusieron trasladar las discusiones de las comisiones hacia las entidades de base mediante charlas debate.
La tercera convención se realizó en 1974, en el barrio porteño de Villa Mitre y reunió a un centenar de delegados de 42 cooperativas de todo el país. En ese marco, la convención del quincenario buscaba ampliar su propuesta informativa. Con esa consigna, los delegados reunidos en Villa Mitre acordaron la incorporación de artículos y notas referidas a los problemas de la mujer, la juventud y la familia «a fin de dotar a Acción de un poder más amplio de atracción sobre los grupos humanos que integran el movimiento y sus sectores de influencia», explicaban las conclusiones. Asimismo, se fijaban metas concernientes a la distribución y se proponía «suscribir a entidades vinculadas a cada cooperativa, nombrar un responsable de Acción ante cada uno de los consejos de administración e interesar a los empleados de cada cooperativa en la promoción del periódico».
La cuarta (1976) y quinta convención (1981) tuvieron como sede nuevamente a la Ciudad de Buenos Aires. Ambos encuentros se desplegaron en el barrio de Parque Chacabuco con un periódico que ya contaba con más de una década de existencia en el ámbito cooperativo. «Un socio, un suscriptor» fue una de las consignas que se acuñó en la cuarta convención, celebratoria de la primera década del periódico y última reunión con presencia relevante de representantes de las cajas de crédito cooperativas, que comenzaban a discutir su transformación en bancos. También, a fin de disputar lectores con la prensa tradicional, esta convención reafirmó la pretensión de fortalecer la línea de «información, orientación, servicio y entretenimiento» de la publicación. La quinta convención contó con la participación de Floreal Gorini, gerente general del IMFC, que, durante el discurso de cierre, sostuvo: «Solo el cooperativismo puede concretar un órgano de prensa con estas formas de organización y participación. Para nosotros Acción no es una flor en un ojal, no es un adorno. Es un instrumento esencial para sembrar las ideas de nuestra doctrina, los principios de una sociedad más justa, para difundir los hechos que producimos día a día y para que estos se multipliquen por miles dentro y fuera del territorio nacional».
Asociados, consejeros, funcionarios, empleados y miembros de la redacción y la administración del quincenario asistieron, en 1986, a la sexta convención, una convocatoria que fue inaugurada por el presidente del IMFC, Nelson Giribaldi, en la Casa de la Cooperación de Rosario. Fueron 10 comisiones las que analizaron detalladamente secciones como la de «Política nacional e internacional», «Agenda» y el segmento «Retratos», entre otros. Además, la convención sugirió incrementar los espacios dedicados a la información cooperativa, demanda que, al poco tiempo, tuvo su resultado con el crecimiento de las notas publicadas vinculadas al sector. «¿Cómo es posible que en la Argentina un movimiento como el cooperativo, con más de 10 millones de asociados, no tenga grandes medios de comunicación que reflejen su punto de vista?», exhortaba Roberto Gómez, director de Acción, en las discusiones del encuentro.
Finalmente, el año 1989 representó la conclusión de la etapa inaugurada en 1968. La última actividad orgánica relacionada con las convenciones –incluida en el grupo de reuniones en cada banco cooperativo asociado al IMFC que se incluyeron en la convención– dispuso la publicación de segmentos dedicados particularmente a las entidades cooperativas que se sumarían al periódico. Esos suplementos comenzaron a publicarse en 1990 como resultado de la participación democrática que Acción, a través de sus convenciones, logró instalar como mecanismo para su mejoramiento y actualización. Fueron más de dos décadas de experiencias dentro de una modalidad que creó un instrumento eficaz para reafirmar el compromiso de Acción de ser un periódico que dialoga con sus lectores en el terreno de la defensa y la promoción de los valores cooperativos.

Maximiliano Senkiw

 

 

4 de febrero de 1977

En conferencia de prensa, Floreal Gorini, Amero Rusconi, Jacobo Laks, Meyer Dubrovsky, Nelson Giribaldi y David Rosmarin manifiestan la preocupación del IMFC ante la Ley de Entidades Financieras, que un año antes de su sanción ya se preveía como una amenaza para las cajas de crédito.