La voz de las víctimas

«La muerte no repara el daño. Lo único que repara el daño causado a las víctimas es la Justicia», asegura un comunicado de la Red de Sobrevivientes de Abuso Eclesiástico de Argentina dado a conocer ante la noticia del suicidio del sacerdote platense Eduardo Lorenzo. Pocas horas después de que la jueza Marcela Garmendia librara una orden de detención contra él por el abuso sexual con acceso carnal agravado de al menos cinco niños, Lorenzo se quitó la vida en la pensión de Cáritas donde residía. Indignados por la misa que el arzobispo de La Plata, Víctor Manuel Fernández, ofició en homenaje al sacerdote fallecido, los querellantes en la causa le manifestaron: «Arzobispo de La Plata: no tiene ningún derecho a convertir las exequias de Eduardo Lorenzo en la revictimización brutal de quienes lo denunciaron, propia de los perversos que no pueden conectar con el dolor del otro». La ceremonia se realizó en la parroquia Inmaculada Madre de Dios de Gonnet, la misma que las víctimas identificaron como escenario de los abusos.


Sobrevivientes. Conferencia de prensa.