Lázaro Báez reveló aprietes a él y a sus hijos para inculpar a la expresidenta Fernández

El empresario Lázaro Báez declaró este jueves ante el Tribunal Oral Federal N° 4 por la causa que investiga presunto lavado de dinero. Báez leyó un escrito y dijo que sufrió una «encerrona». En tanto, rechazó los cargos en su contra e indicó que sufrió «aprietes» para acusar a «la señora Cristina Fernández de Kirchner y su gobierno». Asimismo, dijo ser víctima de una «campaña atroz» al ser uno de los apuntados para «atacar el modelo de país justo, inclusivo y soberano que soñó Néstor Kirchner». El dueño de Austral Construcciones denunció que fueron a verlo a los pocos días de su detención para presionarlo y que se convirtiera en arrepentido. En uno de los traslados a un control oftalmológico «que no estaba previsto» se le acercó una mujer «muy bien vestida, de unos 60 años. La señora de apellido Balbín se presentó como integrante de la AFI» y habló en representación de Mauricio Macri. «Ante mi estupor, dijo que si yo colaboraba recuperaría mis empresas y bienes y que recuperaría mi libertad. A cambio, tenía que decir que yo era el testaferro de la familia Kirchner, que todo le pertenecía a la expresidenta». Báez también reveló que Balbín lo amenazó con que de negarse a colaborar no solo irían contra él, sino también contra sus hijos.