Libros para ser libres

La editorial del Instituto Movilizador celebró su aniversario con actividades que reafirmaron la esencia del proyecto concebido en 1991 por Floreal Gorini y Mario José Grabivker: aportar a la batalla de ideas con el objetivo de construir un mundo más justo.

Premiados. Referentes de la editorial junto a los escritores ganadores del concurso de cuentos organizado por el aniversario de DLG. (Horacio Paone)

 

En 1991, fecha de la publicación del primer libro –El cuento, una pasión argentina, antología compilada por el escritor Ramón Plaza–, se inició el fecundo recorrido de Ediciones Desde la Gente (DLG), editorial del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos que, hasta hoy, lleva publicados 270 títulos en los que participaron aproximadamente 2.000 autores argentinos y latinoamericanos y de los que se distribuyeron alrededor de tres millones de ejemplares. Mario José Grabivker y Floreal Gorini entendieron, en aquellos años de difíciles condiciones para el movimiento popular, la necesidad de llevar adelante este proyecto editorial, no solo como aporte a la cultura, sino también para presentar una iniciativa que aportara a alcanzar una sociedad más justa y solidaria. Hoy, los responsables de llevarlo adelante son Jorge Testero, como director editorial; Walter Alegre, editor; y Ana María Ramb, asesora general.

Apertura. Junio, Vilafañe, Ramb, Form y Testero, en la sala Solidaridad del CCC. (Juan C. Quiles /3 Estudio)

 

Para celebrar el aniversario hubo actividades tanto en el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini como en la librería Hernández. La inauguración fue una mesa integrada por Edgardo Form (presidente del IMFC), Juan Carlos Junio (director del CCC), Juano Villafañe (director artístico del CCC), Ramb y Testero. En dicha ocasión, Junio destacó el papel central de la cultura en el movimiento cooperativo: «En el IMFC, la cultura siempre fue un componente del trabajo social y político, para contribuir a las causas transformadoras y revolucionarias en nuestro país». «A 25 años de su fundación, DLG sostiene sus principios fundacionales y el nivel de sus producciones con libros que aspiran a ser una herramienta en la batalla cultural», enfatizó, por su parte, Ramb. Testero afirmó: «Como la etapa que vivimos hoy lamentablemente se está pareciendo a aquella en la que nació este proyecto, consideramos necesaria esta forma de intervenir en el debate cultural». Y subrayó la decisión del Consejo de Administración del IMFC y la colaboración del Banco Credicoop y de sus asociados, que son los que reciben los libros de DLG y que «han hecho posible sostener este proyecto». «Una cooperativa es una empresa económica con una finalidad educativa. Y cuando nació el Instituto, en 1958, adoptó este concepto. José Martí llamó a ser cultos para ser libres, y de esto se trata efectivamente nuestra contribución», apuntó Form. Villafañe, en tanto, explicó que «acá hay una convergencia. Y en esa convergencia nosotros trabajamos e iniciamos con Mario José esta aventura».

Borges, siempre Borges. González, Alegre y Vaccaro hablaron del gran escritor. (Juan C. Quiles /3 Estudio)

 

Por su aniversario, DLG editó una antología de los textos premiados en el Concurso de Cuentos Floreal Gorini, bajo el título El cuento, una pasión argentina. 25 años, como homenaje al primer título publicado, que se presentó en la librería Hernández con una mesa integrada por Villafañe, Ramb y el escritor Vicente Battista, jurados del premio, quienes fueron los encargados de seleccionar solo quince de los más de 1.200 cuentos presentados, provenientes no solo de nuestro país sino también de Perú, Colombia, México y España. En el mismo lugar se llevó adelante la mesa «El género policial» (tema de una de las nuevas colecciones de la editorial), a cargo de Juan Sasturain, Vicente Battista y Osvaldo Aguirre,  con la coordinación de Alegre.

Pensar en el país de hoy. Forster, Heller y Catena: ideas y discusiones para dar pelea. (Horacio Paone)

 

Debates pendientes
En 2013, DLG sumó la colección Argentina Debate, a cargo del periodista Alberto Catena y publicada en coedición con la Universidad Nacional de Quilmes. Esta colección fue el eje de otra de las presentaciones, con una mesa integrada por Catena, el filósofo Eduardo Rinesi, el diputado nacional y presidente del Banco Credicoop, Carlos Heller y el filósofo Ricardo Forster. Siguiendo el formato de los libros, la dinámica del encuentro se basó en una serie de preguntas a cada uno de los panelistas. «La idea de esta colección –y el encuentro de hoy– es hablar con personalidades de la intelectualidad argentina para tratar aquellos problemas que se presentan en el debate de la realidad social del país», explicó Catena. En este marco, Heller evaluó el nivel de daño que ha provocado la política económica del actual gobierno en los últimos meses. Según el dirigente cooperativista «para entender la política que cualquier gobierno lleva adelante no hay que fijarse en lo que propone sino en cómo dice que lo va a hacer». Y advirtió que «después de ocho meses de aplicar sus medidas están empezando a festejar como un éxito que la inflación se ubique en un 29% anual, valor muy superior al que estaba cuando ellos entraron a arreglar la situación de la famosa pesada herencia recibida. No hay ningún indicador que justifique esta teoría. Vino un gobierno para iniciar un proceso de redistribución del ingreso al revés. Esto es, sacándole a los que menos tienen y concentrando». Y recalcó: «Esto no quiere decir que antes no hubiera problemas ni que todo estaba bien. Pero lo que estaba claro es que ese era el rumbo y que lo que había que hacer era, en todo caso, discutir las fallas que el rumbo tenía, pero no girar 180 grados». Forster advirtió que «en la última elección los votantes, básicamente, no emitieron su voto en función de sus intereses económicos. Salvo el grupo pequeño que sabía hacia dónde iba el proyecto del macrismo, que es una plena restauración del proyecto neoliberal en la Argentina, la abrumadora mayoría que votó a Macri lo hizo no en función de sus intereses sino todo lo contrario: dejándose seducir por una lógica de un moralismo que uno no puede terminar de entender del todo y por una lógica massmediática que penetró en su vida cotidiana». Rinesi, por su parte, explicó: «Hay algo con la subjetividad social y el consumo que es profundamente antagónico con las subjetividades más solidarias, más emancipadas y más democráticas que queremos construir. Tenemos que, en algún momento, en medio de los señalamientos de todas las cosas que hicimos bien, que fueron un montón, parar a preguntarnos si fuimos más eficaces en nuestro objetivo de producir consumidores que en nuestro objetivo de producir ciudadanos».

El género policial. La mesa, integrada por Alegre, Aguirre, Battista y Sasturain. (Kala Moreno Parra)

 

Para rato
La sala Solidaridad del CCC fue el escenario de la última actividad del aniversario. Bajo el título «Desde la Gente. Desde Borges», los escritores Horacio González y Alejandro Vaccaro, disertaron, con la coordinación de Walter Alegre, sobre la figura del escritor. Borges y Buenos Aires, Borges y el peronismo y Borges y el humor fueron los ejes de la charla. «En Borges hay una suerte de entrega a la ciudad a la que cantó, en la que vivió, y a la que admiró. Creo que no hay poeta que le haya cantado a Buenos Aires como Borges», puntualizó Vaccaro. «La Ciudad de Buenos Aires es un personaje de Borges. En él la ciudad es un fenómeno del tiempo más que del espacio. Y vivir en Buenos Aires es ubicarse en un punto del cosmos que proporciona una cierta identidad y, al mismo tiempo, la diluye», explicó, por su parte, González. Y concluyó: «Me parece que hay que rasgar las vestiduras del Borges que recibimos y que tiene que perdurar como otra cosa que no sea una especie de santidad abstracta. Hay Borges para rato».