Mal informados

«Hay ocasiones en las que la información puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte. Tenemos que tener en claro que el principal interés, cuando difundimos una noticia que puede tener impacto en la salud de la población, especialmente en situaciones como esta, de pandemia, tiene que ser el bien público. No ganar seguidores o puntos de rating», señala la periodista Nora Bär en un video producido por  la Defensoría del Público y la Red de Periodismo Científico, unidos para combatir la desinformación –o infodemia, en palabras de la ONU– durante la pandemia de COVID-19. La iniciativa fue puesta en marcha a raíz de numerosos reclamos recibidos por la Defensoría sobre la vulneración del derecho de las audiencias a una información veraz después de que la periodista Viviana Canosa tomara en vivo dióxido de cloro, la misma sustancia que días después le causó la muerte a un niño de 5 años en Neuquén. Miriam Lewin, titular de la Defensoría, señaló que, debido a la ansiedad o las ganas de encontrar un remedio, o una inmunización milagrosa contra el virus, somos «presas fáciles de las noticias maliciosas, de las fake news. Porque tenemos nuestra emocionalidad a flor de piel».