Manuel Belgrano, el gran economista

Con motivo del 58º aniversario del Instituto Movilizador, Rodrigo López, investigador del CCC, repasó los aspectos más importantes del pensamiento del creador de la bandera y resaltó su vigencia. Análisis de la coyuntura política nacional.


Reflexión. Gil y López hablaron ante un nutrido auditorio en la capital bonaerense. (Sebastián Casali)

 

En el marco del Bicentenario de la Independencia argentina y para conmemorar el 58º aniversario de la fundación del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, la filial La Plata y las comisiones de asociados de las filiales La Plata, Berisso y Ensenada del Banco Credicoop organizaron la charla «Manuel Belgrano: pensamiento político y económico». La actividad contó con una nutrida asistencia y tuvo como principal expositor a Rodrigo López, investigador del Departamento de Economía del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini,  integrante de la Asesoría Económica del Banco Credicoop  y profesor de Pensamiento Económico Nacional en la Universidad de Buenos Aires.
Ricardo Gil, presidente del IMFC filial La Plata, abrió la actividad con la lectura de «Una escuela de cooperativismo», declaración del Consejo de Administración del IMFC por el 58º aniversario de la entidad. Luego repasó la vida y obra del prócer que en solo 50 años de vida «logró un lugar relevante con su pensamiento político y económico, de los de mayor influencia en nuestra historia y en los revolucionarios de Mayo», señaló. Y destacó que los aportes de Belgrano, muchos de ellos desconocidos, van más allá de la Revolución y «gozan de plena vigencia para analizar los procesos políticos- económicos regionales».
«Dicen que Belgrano era liberal y sin embargo esta idea no está en sus escritos», comentó Rodrigo López introduciendo al público en un recorrido de casi dos horas por los aspectos más importantes de su pensamiento. Para respaldar su afirmación, trajo a colación uno de los primeros textos en lo que Belgrano propone lineamientos económicos, llamado «Medios generales de fomentar la agricultura, animar la industria y proteger el comercio en un país agricultor». «Fomentar, animar y proteger son tres importantes acciones que propone como acción fundamental del Estado», señaló López. «Es decir que –agregó– no era un librecambista como se asocia a nuestros próceres de Mayo». «Belgrano –afirmó luego– toma algo de todos, no es lineal. Traducía a los fisiócratas, aunque no quiere decir que lo sea, toma lo que le sirve de los clásicos, de los mercantilistas, pero habla claramente desde la periferia del reino de España». «Tenía argumentos sólidos que proponían al Estado en el centro del manejo de la cuestión económica en todos los sectores en base a un desarrollo nacional, del mercado interno, de las manufacturas, de la industria. Escribió sobre el dinero en una época donde era el “gran tema” del pensamiento económico», dijo.  

 

Adelantado
A su vez afirmó que «se adelantó a conceptos que luego desarrollaría Keynes en su vasta teoría económica, y dio suma importancia a las tasas de interés para analizar cualquier economía». En este sentido, el investigador se refirió al primer año de gobierno de la Alianza Cambiemos y dijo que «no puede ser que nos achiquemos para pagar la deuda, y esto es lo que pretenden profundizar el año que viene». Según López, Belgrano tenía ya en aquella época muy presente la idea de que no es posible reducir el gasto para pagar una deuda.  
Gil cerró la actividad afirmando: «Belgrano no era popular entre los unitarios y los ricos. Belgrano era un tipo noble, abnegado, honesto, y muchos de sus críticos dicen que con cierta falta de carácter, aunque con una gran influencia en las personas, siendo de los más grandes líderes de nuestra Patria. Pero tenía una inteligencia suprema, propuso la creación de escuelas y para eso donaba sus sueldos, proponía la inclusión de las mujeres en la educación, era verdaderamente un revolucionario».