May justificó el ataque a Siria

La primera ministra del Reino Unido, Theresa May, defendió ante el Parlamento que el ataque coordinado con Estados Unidos y Francia contra instalaciones del régimen sirio del pasado sábado fue «legalmente correcto», a pesar de no contar con el respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU. May compareció ante los diputados para explicarles su posición, en un país todavía marcado por la desastrosa invasión de Irak en 2003 y su posterior ocupación, que se saldó con la muerte de 179 soldados británicos y mancilló el legado del entonces primer ministro, el laborista Tony Blair. «No recibimos órdenes de Estados Unidos. Permítanme ser absolutamente clara: hemos actuado porque era de interés nacional hacerlo», dijo a los diputados. «Porque no podemos permitir que se normalice el uso de armas químicas, ni en Siria, ni en las calles del Reino Unido», añadió, aludiendo al atentado del 4 de marzo contra un exespía ruso y su hija en la ciudad inglesa de Salisbury (sudoeste), del que Londres acusa a Rusia. «La velocidad con la que actuamos era esencial» para el éxito de la operación, dijo May, explicando por qué no consultó al Parlamento.