Mirada de 200 años

Con motivo del Bicentenario de la Independencia, la comisión de asociados de Credicoop convocó al historiador Francisco Martínez Peria, quien abordó aspectos claves de la gesta patriótica en el marco regional. Ausencias en los festejos del gobierno.

Interés. Martínez Peria frente al público, en el marco de actividades que desarrolla la filial. (Juan C. Quiles / 3 Estudio)

 

En una charla organizada por la comisión de asociados de la filial Tribunales de Credicoop, el historiador Juan Francisco Martínez Peria analizó en perspectiva el reciente Bicentenario de la Independencia argentina y los procesos de liberación en América Latina del siglo XIX.
En una exposición que contó con la apertura de Marcos Fabaz, presidente de la comisión de asociados, Martínez Peria indicó: «La historia es importante en tanto nos ayuda a pensar nuestro presente y nuestro futuro. Además, implica diferentes miradas políticas e ideológicas y los últimos festejos del Bicentenario dieron cuenta de esas improntas».
En ese sentido, el expositor, que es también coordinador del departamento de Historia del CCC, analizó la conmemoración que llevó adelante el actual gobierno y sostuvo que «la primera ausencia fue la de la participación popular frente a la activa presencia del Ejército». Martínez Peria subrayó también: «Otra ausencia fue la cuestión regional. El proceso de independencia no fue un proceso de la Argentina solamente».
Por otra parte, Martínez Peria sostuvo que «la independencia fue un proyecto en constante conflicto». A modo de balance y luego de abordar las tensiones internas en el Congreso de Tucumán, evaluó uno de los efectos de las gestas patrióticas en la región. «Una de las peculiaridades es que, lejos de fortalecernos, lo que pasó después fue un proceso de balcanización. Va a aparecer una pluralidad de repúblicas donde antes había unidad regional», explicó el investigador en referencia a las propuestas integracionistas englobadas en las Provincias Unidas de Sudamérica y en las posiciones de líderes como San Martín, Monteagudo o Artigas.
«Obviamente, los aspectos positivos son el proceso de independencia, algunas reformas sociales que se dieron y la participación popular. Pero también hay que entender que fue un proceso en el cual tomaron parte diferentes sectores con intereses distintos». «Fue un proyecto muy importante que parcialmente dio resultados, pero en muchos aspectos quedó inconclusa», explicó el historiador, quien concluyó: «Lo que pasó después de la independencia, a partir de 1830, fue un proceso de neocolonialismo. Tenemos bandera, tenemos himno, tenemos signos, pero nos falta, a nosotros y a América, resolver las cuestiones que hacen a una verdadera independencia».