Moral sexual

El Concejo Deliberante local declaró a San Miguel de Tucumán como «ciudad defensora y promotora de la vida, desde la concepción humana en el vientre materno hasta su muerte natural» y dispuso «vedar todo tipo de acción que tenga por objeto la interrupción de la gestación del ser humano por nacer. La ordenanza, aprobada por concejales de todas las fuerzas políticas, fue criticada por organizaciones feministas. La Fundación Mujeres × Mujeres sostuvo que la declaración «atenta contra los postulados republicanos de división de poderes» y apunta a «componer un mensaje acorde a la moral sexual restrictiva propia de los sectores fundamentalistas de la Iglesia Católica, que se oponen a la construcción de una ciudadanía plena para todas las personas».