Mujeres que mueren

El 52% de los homicidios dolosos de mujeres cometidos en 2017 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fueron femicidios, según un informe de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM). La cifra representa un 50% más que los femicidios cometidos en 2016, pero se ubica por debajo de los datos de 2015. Además, se registró un travesticidio –el de una mujer trans migrante que se encontraba en situación de prostitución– y el femicidio de una niña que fue asesinada en el mismo hecho que su madre.
El 79% de los casos se cometieron en espacios privados (vivienda de la víctima o agresor y vivienda compartida) y un 14% ocurrió en el espacio público. En el 71% de los casos existía un conocimiento previo entre víctima y victimario. En tanto, en la mitad de los casos, las manos del agresor fueron el instrumento que causó la muerte de las víctimas: cuatro murieron estranguladas, dos golpeadas y una sofocada. Respecto de la incidencia de armas de fuego, fue del 21%.
En 2017, finaliza el informe, nueve hijas e hijos perdieron a sus madres por causa de un femicidio. Tres eran menores de 18 años y uno solo de ellos era hijo del imputado por el crimen. En tanto, la hija de una de las mujeres asesinadas había sido víctima de violencia directa en otras oportunidades previas al femicidio.