«No somos víctimas»


En campaña. Georgina Orellano, secretaria general de la AMMAR, junto a dos compañeras. (Prensa AMMAR)

 

Bajo el lema «No somos víctimas de trata, somos trabajadoras sexuales», integrantes de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina –entidad nucleada en la CTA–, marcharon a la Legislatura porteña para manifestar su rechazo a la ley recientemente sancionada que prohíbe las whiskerías y la figura de alternadoras y coperas en la ciudad. A la jornada se sumaron las Trabajadoras Sexuales de la Vía Pública, quienes reclaman por la derogación del artículo 81 del Código Contravencional de CAba que criminaliza la prostitución callejera. «No queremos el rescate de nadie». «Mientras se siga confundiendo trata con trabajo sexual se estigmatizará a las trabajadoras». «Las políticas contra la trata de personas condenan a las putas y no hacen nada para realmente terminar con ella». Estas y otras consignas circularon en los últimos meses en las redes sociales como parte de la campaña que viene llevando adelante la organización –que reivindica la prostitución como un trabajo y reclama su derecho a ejercerlo–, contra medidas como la prohibición de los avisos de oferta sexual en los diarios o las campañas para despegar volantes con este mismo contenido, que no contribuyen –aseguran– a combatir la trata de personas, sino que aumentan la clandestinidad del trabajo sexual y estigmatiza a las personas que lo ejercen de forma voluntaria.