Orgullo interior

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Villa Dora consiguió un logro inédito para el vóleibol santafesino al ganar por primera vez la Liga Nacional y quebrar la hegemonía de los clubes de Buenos Aires. Historia y esfuerzos de una institución que vive su etapa de esplendor deportivo.


Final. Villa Dora y Boca en el partido decisivo, disputado en el Polideportivo
Gorki de Morón. (Gentileza FEVA)

 

Fundado el 29 de junio de 1938 en el barrio Guadalupe Norte, cercano a la costanera de la ciudad de Santa Fe, el Club Atlético Villa Dora cuenta con una historia peculiar. Desde sus inicios hasta hoy, su máxima atracción fueron los bailes familiares con música popular, la actividad que más ingresos genera y mantiene con vida a los deportes que se practican en la institución: vóleibol, taekwondo, patín y futsal. Además de sus bailes, en 2016 uno de sus deportes quedó en el centro de la escena tras un triunfo resonante en vóley femenino.
Con su victoria sobre Boca, Villa Dora se consagró campeón de la Liga Argentina de Vóleibol Femenino por primera vez, en lo que constituye un hecho histórico para la competencia y, sobre todo, para el propio club. No solo por inscribir su nombre entre los campeones del torneo, sino también por convertirse en el primer equipo del Interior que obtiene el certamen (las otras ediciones las ganaron clubes de Buenos Aires) y el único de la provincia de Santa Fe en conquistar una competencia nacional.
Claro que el éxito se cimentó a través de los años y tiene responsables directos. Uno de ellos es su directora técnica, la sanjuanina Lorena Góngora. En 2007, Góngora aceptó la propuesta de un grupo de entrenadoras para trabajar con las inferiores femeninas de Villa Dora y en solo seis meses se convirtió en la conductora de la Primera. Los triunfos no tardaron en llegar. En 2008, las santafesinas ganaron el torneo provincial, iniciando la época dorada del club.  Antes de la reciente consagración, se cuentan otros logros: el equipo finalizó cuarto en su debut en la Liga Argentina (2013), y el año pasado obtuvo el subcampeonato en esa misma competencia tras caer con Boca en la final.

 

Metas exigentes
Frente a los progresos exhibidos, el desafío para 2016 era mantener el nivel de la temporada anterior, un objetivo para nada sencillo. «Había que armar un equipo competitivo y a su vez remplazar a varias jugadoras, que, por diferentes situaciones personales, ya no iban a jugar con nosotras, pero no teníamos un gran presupuesto», sostuvo Góngora al recordar cómo se gestó la victoria.  Así, el club debió realizar esfuerzos tendientes a conseguir un auspiciante personal para cada refuerzo, e incluso apelar al ingenio. Por caso, lograron vender 700 pollos en las actividades del club para pagar una transferencia de miles de pesos que no tenían.
Gracias a los esfuerzos colectivos, el equipo sumó al plantel a Marcia Scacchi, Micaela Fabiani, la chilena Chris Vorphal, Florencia Giorgi y Candelaria Herrer. El grupo se fue consolidando en base a una preparación que incluyó triple turno de entrenamiento diario, dejando la siesta libre para las que trabajan y estudian, ya que muchas reciben un viático que –de todos modos– resulta insuficiente para vivir.
El primer objetivo de 2016 fue el Sudamericano de Clubes, celebrado en la ciudad de La Plata. Con dos victorias y dos derrotas, las santafesinas realizaron un gran torneo y finalizaron terceras. Luego, sí, llegó el momento de la Liga Argentina. De gran rendimiento en el torneo, Villa Dora logró acceder a su segunda final, nuevamente ante Boca, en el Polideportivo Gorki Grana de Morón. Tras perder el primer set, las dirigidas por Góngora mostraron su orgullo para nivelar la serie ante un rival poderoso y con experiencia. El premio, finalmente, llegó: con contundencia vencieron a las xeneizes por 3 a 2 en el tie break y festejaron con los propios hinchas. «El apoyo de la gente es magnífico. A Morón llegaron dos colectivos llenos y diez autos, estaban todos con los bombos y alentando», señaló Marcia Scacchi.
Ese apoyo se lo ganaron en buena ley. Asentado en el trabajo a pulmón y el hambre de gloria de su plantel, Villa Dora consiguió un triunfo inédito que enaltece la historia del club y abre promisorias expectativas de cara a los torneos por venir.