Partos domiciliarios

En un hecho inédito en la Argentina, una pareja de alto nivel socioeconómico fue imputada por el delito de homicidio culposo a raíz la muerte de su hija recién nacida durante un parto domiciliario realizado, por propia decisión, sin ningún tipo de asistencia. Ocurrió en Neuquén, cuando la jueza Carolina García hizo lugar al planteo del fiscal Maximiliano Breide Obeid, cuya intención al solicitar la imputación no era establecer una condena sino transmitir «un mensaje ejemplificador». La causa, tras un acuerdo de la fiscalía y la defensa, no culminó con una condena, sino con la suspensión de juicio a prueba (probation). Los cónyuges, de 34 y 26 años, deberán realizar 5 horas de trabajo comunitario en un comedor durante 6 meses; hacer un curso de parto responsable dictado por el personal del Hospital Castro Rendón y donar al servicio de Obstetricia dos equipos de detección de latidos fetales. El contexto en el que se produjo el caso, con denuncias de un número creciente de mujeres que han sido víctimas de violencia obstétrica, el aumento injustificado de las cesáreas y los cuestionamientos cada cada vez más enérgicos a la medicalización e institucionalización del parto, reavivó un debate necesario sobre las formas de nacer.