Periodistas sin límites

La difusión de los nombres de dos jugadores que habrían sido víctimas de abusos cuando vivían en la pensión del club Independiente despertó un repudio generalizado. «No puede darse a conocer la información aportada por un testigo de identidad reservada», advirtió la titular de la UFI 4 de Avellaneda, María Soledad Garibaldi, tras la revelación realizada por el periodista Gustavo Grabia en el programa No todo pasa. Más allá de los aspectos vinculados con la causa, el hecho, tal como destacó la especialista Nora Schulman, menoscaba los derechos de niños y adolescentes. «Estos jóvenes, que no autorizaron a nadie a identificarlos, ya cargan con el drama de haber sido abusados –señaló, entrevistada por Página/12, la directora ejecutiva del Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional de los Derechos del Niño–. Ahora que esa situación se hizo pública, se los expone, deben enfrentar además el estigma social. Imagínese, enfrentar a todo un estadio gritando cosas hirientes sobre una situación de la que fueron víctimas… ¿Cómo reparar el daño que para sus carreras y sus vidas tiene esta estigmatización?».