Perspectivas desalentadoras

La filial porteña del Banco Credicoop organizó una charla abierta a la comunidad a cargo del licenciado en Economía Mariano Borzel, que abordó la compleja coyuntura nacional. Asistieron vecinos, empresarios pyme, dirigentes y asociados.


Borzel. «Se busca el superávit fiscal con el objetivo de pagar la deuda externa.» (Jorge Aloy)

Economía argentina, coyuntura y perspectivas». Así se tituló la conferencia brindada en la filial Villa Crespo de Credicoop por el licenciado en Economía, docente e integrante de la Asesoría económica del Banco Credicoop, Mariano Borzel. Fue en el auditorio Oscar Guinzburg, donde estuvieron presentes vecinos, representantes de pymes, dirigentes y asociados del banco cooperativo.
Presentaron la ponencia Juan Pablo Muscio, gerente de la filial y Ángel Romano, vicepresidente de la comisión de asociados. «Esta charla tiene aspiración de promover, valorizar y contribuir al debate de ideas crítico y democrático», señaló Romano. La realidad política, económica, social, cultural, de género y de derechos humanos son algunos de los temas que se abordan en las actividades abiertas al público que propone la filial ubicada en Camargo 544.
Al inicio de su exposición, el economista compartió un informe de 2017 del Banco Mundial sobre Brasil, titulado «Un ajuste justo», donde le recomienda al coloso sudamericano «que hay dos caminos: sin reforma, nos caemos al abismo, con reforma, vamos a algún lugar mejor». La propuesta de Borzel, en tanto, fue «salir de la coyuntura y poder tomar una perspectiva un poco más de mediano y largo plazo». Ayudado por gráficos e informes económicos, mostró los efectos de las actuales políticas, tales como el aumento de la inflación, la caída de los salarios reales y la caída de la actividad industrial. Y remarcó que, luego del desprestigio que tuvo el FMI tras la crisis de 2001 en Argentina y en otros países y, sobre todo, después de la crisis de las hipotecas en EE.UU. (iniciada en 2008), estos organismos vuelven a tomar relevancia en la economía nacional.
En otro tramo de su ponencia, analizó variables del presupuesto estimado para el 2018 contra el presupuesto real proyectado para fin de año. Mientras que el PIB, el dólar y la inflación no estuvieron dentro de los valores esperados, el déficit fiscal es el único dato que mejoró respecto del pronosticado por el gobierno.
Según Borzel, la proyección no fue equivocada, va en línea con la política económica de tener superávit fiscal «para pagar los servicios de la deuda externa al Fondo Monetario y a los acreedores externos». «Una de las cuatro variables la hicieron bien, la del déficit primario –sostuvo–. Entonces ahí vemos que, tal vez, el principal objetivo de política del gobierno se cumplió, que es bajar el déficit primario. ¿Y para qué quieren reducir el déficit primario? Para que haya más recursos sobrantes para pagar los intereses de la deuda».

Contra la solvencia
En referencia a los movimientos en el tipo de cambio, a la eliminación de las restricciones para la compra de dólares y a la eliminación de obligación de liquidar divisas a los exportadores, Borzel manifestó que «el problema es que las políticas de desregulación que se aplicaron desde fines de 2015 hasta ahora, al definir que sean los mercados los que determinen los valores clave de la economía, hacen que sean incontrolables estos precios». En suma «un montón de medidas que van en contra de tener dólares para ser un país solvente».
Para finalizar, señaló el engaño que encierra la dicotomía que postula que «es este modelo o el abismo». «Es una dicotomía que ya nos han presentado en los 90, y lo han presentado todos los exponentes y representantes de estos sectores que quieren aplicar estas políticas». Al término de la disertación, los presentes intercambiaron opiniones y preguntas con el economista.