Que circulen las letras

La entidad, con sede en el barrio porteño de Almagro, comercializa y distribuye ejemplares editados por sellos independientes, además de gestionar la presencia en ferias y variadas actividades culturales. Buscan conformar una red nacional y regional.


Bulnes 640. Literatura de Argentina y Latinoamérica, la especialidad de La Coop. (Jorge Aloy)

En la calle Bulnes 640 se encuentra una de las librerías más encantadoras de Buenos Aires. Llaman la atención el fucsia de su fachada y la vidriera en forma de pecera, que muestra una pequeña parte de todo lo que hay en su interior: miles de libros que atraen a los lectores como las sirenas a Ulises en La Odisea, de Homero. Ese mundo encantado está en el barrio de Almagro y se llama La Coop Librería, emprendimiento que comenzó una tarde de 2015, cuando varios editores independientes se reunieron en la Feria del Libro, más precisamente en el ciclo Pista –un espacio que reúne a nuevas editoriales– y se dieron cuenta de que a todos les preocupaba lo mismo: la dificultades de la distribución de ejemplares.
Si bien ninguno quería seguir haciendo para su propio sello las tareas de distribución, sin las cuales es imposible subsistir, tampoco querían tercerizar el servicio. Así empezaron a pensar en una distribuidora propia y gestionarla bajo la forma cooperativa. El camino no fue fácil pero, tras un largo proceso, finalmente en 2017 consiguieron la matrícula del Instituto de Asociativismo y Economía Social y se constituyeron oficialmente como entidad solidaria.
 «Al principio todo fue trabajoso y caótico porque la distribución es una tarea diaria de seguimiento y relación constante con los libreros», dice Marcos Almada, escritor, editor y presidente de La Coop.  Sin embargo, no bajaron los brazos y al día de hoy la distribuidora cuenta con casi 40 sellos. La Coop, además de la librería, tiene un área de ferias con la que visitan más de 100 exposiciones al año, llevan tres años consecutivos con un stand en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y participan de un proyecto llamado Frente Editorial Latinoamericano con el que recorren exposiciones latinoamericanas dando proyección a  sellos y autores locales.

Vidriera y contenido
En la actualidad, La Coop está conformada por 14 sellos independientes asociados: Alto Pogo, Años luz, Audisea, Azul, Conejos, China, Espacio Hudson, Mágicas Naranjas, Paisanita, ¿Qué diría Víctor Hugo?, Santos Locos, Clubcinco, Evaristo Editorial y Clase Turista.
«Los integrantes de estos sellos fueron realizando distintas funciones de trabajo en equipo –explica Almada–. Muchos de ellos trabajan en más de un área. La intención es crecer e ir adoptando todas las tareas necesarias para que nuestros sellos, libros y autores lleguen a los distintos lectores».
Tanto para los editores como para los autores y el público, el beneficio es directo, ya que al lograr mayor alcance en la distribución, los libros llegan a más personas. «Al lograr una gestión de contenidos, los autores viajan a las ferias y festivales y eso hace que puedan tener contacto con los lectores, como así también relacionarse con los distintos actores del sector editorial», cuenta el presidente de la cooperativa.
En los estantes de La Coop se pueden encontrar libros infantiles, de poemas, cuentos y novelas de autores de toda Latinoamérica que no llegan a otros locales. Además, el lugar es un espacio de gran actividad cultural: en 2017 se realizaron allí más de setenta eventos con escritores y editores nacionales e internacionales, talleres de lectura, charlas, presentaciones de libros y espectáculos de música en vivo.
Como en todo el rubro, la situación económica repercute negativamente en las ventas. Sin embargo, los asociados de La Coop se proponen desafíos constantemente: por estos días están trabajando en la producción de festivales de libros y en un congreso de gestión editorial. «También estamos generando plataformas de contenido que beneficien directamente a los sellos asociados y también a otros –comenta Almada–. La idea es lograr que exista una red federal y latinoamericana de distribución».