Removieron a un juez por negar la violencia de género

La remoción del juez penal de Vera, Nicolás Muse Chemes, constituye una resolución histórica en la Argentina. Según las abogadas Susana Chiarotti y Gabriela Filoni, del Comité Latinoamericano y del Caribe por los Derechos de las Mujeres, «es histórica, en el sentido de que es la primera vez en el país que echan a alguien por emitir fallos con prejuicio discriminatorio por razón de sexo». Por uno de los fallos el exjuez, el Estado santafesino debió pedirle disculpas y reparar a una joven que denunció a su padre cuando tenía 19 años, por haberla violado desde los 13. El magistrado no tomó en cuenta lo relatado por la víctima, y absolvió al acusado. Fueron justamente las abogadas de la organización rosarina Insgenar y de Cladem las que llevaron el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En agosto del año pasado, cuando vio que el juicio político era inevitable, Muse Chemes pidió su renuncia para jubilarse. El gobernador Miguel Lifschitz se la negó, y abrió el camino para que por primera vez en la Argentina, un juez sea destituido por incumplir los tratados internacionales con rango constitucional y las leyes que protegen los derechos de mujeres, niñas, niños y adolescentes.