Renacer colectivo

A través de la iniciativa asociativa y comunitaria, un grupo de jóvenes cordobeses impulsan un proyecto autogestivo y colaboran en la recuperación de un club de barrio. Alternativa laboral y proyecto institucional en marcha.

Deporte y principios. El grupo desarrolla una comprometida tarea social.

 

Nuestra historia como cooperativa está estrechamente vinculada al renacimiento de este club, una entidad que este año festeja su 75 aniversario», dice Eloy Giordanino, presidente de la Cooperativa de Profesores de Educación Física (COOPEF). El Club Deportivo Cultural Juan B. Alberdi, ubicado en el populoso barrio Banda Norte de la localidad cordobesa de Río Cuarto, nació en 1941 y vivió épocas de gloria; allí se promovieron importantes actividades deportivas como fútbol, atletismo, bochas, motociclismo, entre otras. En los años 90 el club quedó acéfalo y fue usurpado, pero hace dos años un grupo de jóvenes del barrio y ex socios empezaron a trabajar, a través de una comisión normalizadora, para recuperar el lugar. «Este es un espacio de fomento de valores e inclusión social y también destinado a satisfacer las necesidades de los chicos de los sectores vulnerables de la zona, por eso nos pareció que era prioritario encarar actividades educativas, uniendo cultura y deporte –explica Carolina Fernández, presidenta de la institución–. En ese marco, pensamos que los integrantes de la COOPEF eran los indicados para trabajar en ese sentido y ellos aceptaron el desafío», agrega la dirigente.
Fue en las aulas de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) donde se conoció el grupo que dio vida a la cooperativa. «Nos preocupaba nuestro futuro laboral como profesores de Educación Física y en las peñas de la facu terminábamos hablando de la precariedad de los trabajos vinculados a nuestra profesión –rememora Giordanino–. Las únicas alternativas que encontrábamos eran poner un gimnasio o entrar al sistema formal de educación, y para nosotros eso resultaba estático y sin emoción. Como vengo de familia de cooperativistas –continúa–, sugerí interiorizarnos sobre cómo gestionar democráticamente un proyecto laboral propio. Nos probamos en actividades conjuntas y la visión compartida nos hizo fundar la cooperativa», cuenta el dirigente, quien asegura que no existen experiencias asociativas parecidas en el rubro de la Educación Física. Entre tantos otros servicios, los profesores desarrollan actividades de acondicionamiento físico integral para todo público (rehabilitación de lesiones, musculación, entrenamientos, nutrición y otros); dictado de cursos de capacitación en educación física y cooperativismo; investigación científica y diseño y fabricación de insumos para el área de acondicionamiento físico integral.
Luego de limpiar y desmalezar el predio, el club construyó dos canchas y en marzo inauguró la Escuela de Fútbol. «El objetivo principal –explica Federico Serra, vicepresidente de la cooperativa y secretario de Deportes del club– es proponerles a los chicos del barrio que ‘‘aprendan a jugar’’. Queremos recuperar el sentido de pertenencia que varias generaciones tuvieron con la institución, esto implica un cambio cultural con inclusión, una inclusión que sea solidaria y sustentable», remarca Serra. «Esta manera de trabajar no sería rentable en el mercado capitalista, porque cobramos pequeñas cuotas a los socios del club, pero como grupo cooperativo logramos que nuestro emprendimiento sea viable, diversificando nuestros trabajos en diferentes ámbitos»,  acotó.
Los cooperativistas coinciden en que el actual contexto político no les es para nada propicio, «sin embargo –asegura Giuliano Isoardi, síndico y coordinador deportivo–, si bien construir desde abajo es complicado, nos fortalece el hecho de que no estamos solos en la autogestión, nos ayudan los convenios con la universidad y el apoyo incondicional que recibimos de todo el movimiento cooperativo de Río Cuarto, que es muy vital y comprometido».