Rugbiers acusados de “homicidio agravado”

Los diez rugbiers detenidos el pasado sábado tras el asesinato de Fernando Báez Sosa (19), el joven que fue golpeado hasta la muerte a la salida de un boliche en la ciudad de Villa Gesell, se negaron a declarar ante la Justicia, por consejo de su defensa. La fiscal Verónica Zamboni, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Villa Gesell, llamó a indagatoria a los diez jóvenes que habían sido detenidos horas después del crimen de Sosa, y los acusó del delito de «homicidio agravado por el concurso premeditado por dos o más personas», el cual prevé como única pena la prisión perpetua. En tanto, la fiscal indagó al restante de los acusados, el joven Pablo Ventura, quien fue detenido en la ciudad de Zárate, en la casa de sus padres, y mantuvo en su declaración la versión de que no había estado en Villa Gesell. A la vez, se prevé que los detenidos sean trasladados al penal de Dolores. «Pido justicia por mi hijo, lo golpearon hasta matarlo, quiero que la Justicia actúe, que esto no quede impune», dijo Graciela, la madre de Fernando.