¿Se desintegra Europa o el Reino Unido?

La insistencia del primer ministro británico Boris Johnson por salir de la Unión Europea le dio sus frutos y logró una gran victoria en las elecciones. Su consigna contundente de Brexit pudo más que la plataforma amplia y detallada del candidato laborista Jeremy Corbyn. Hace años que Johnson propone abandonar la Unión Europea (UE) en sintonía con el referendo de 2016 que aprobó el Brexit. Después de varios reveses en el Parlamento decidió apostar a «todo o nada» convocando a nuevas elecciones. Y acertó con la consigna del Brexit como eje central de la campaña, consciente de que una parte importante de la población inglesa siente rechazo por la UE. Pero hay piedras en el camino. Por un lado, el trámite de salida es complejo y todavía no queda claro cómo afectará las diferentes economías británicas. Por el otro, hay que recordar que el Reino Unido está compuesto por varias naciones que no se identifican con el sentir de los ingleses, en particular la población escocesa, que no quiere salir de la UE, pero sí está dispuesta a abandonar el Reino Unido y a realizar un tercer referendo para lograrlo. Si los ingleses no se quieren sentir «prisioneros» de Europa, en Escocia no quieren serlo del Reino Unido, por eso no es casual que el Partido Nacional Escocés arrasara en las elecciones en su territorio. El otro nudo de la unidad británica es la isla de Irlanda. Allí convive la república independiente de Irlanda que integra la UE, con el norte que forma parte del Reino Unido históricamente dividido entre los protestantes «unionistas» y los católicos republicanos. En Irlanda ya le han alertado a Johnson que el Brexit puede llevar a la desintegración del Reino Unido. Por ahora, no parece preocuparle. Puso primera y avanza a toda velocidad. ¿Hacia el precipicio? El tiempo lo dirá.