Tecnología social

Con una conferencia sobre soberanía digital, software libre y cooperativismo, la aplicación para dispositivos móviles EssApp, impulsada desde el IMFC, se presentó en la ciudad de las diagonales. Una herramienta federal y participativa.


Panel. Gil, Monk y Araneta abordaron el vínculo entre internet y economía solidaria. (Sebastián Casali)

Correo electrónico gratis, mensajería gratis, plataformas de comunicación gratis… ¿por qué las nuevas tecnologías nos regalan tantas cosas? Si alguien te regala algo es porque el producto sos vos. Y lo mejor es que estás haciéndoles el trabajo», disparó Leandro Monk al público que asistió a la presentación de ESSAPP, en La Plata, la aplicación de la economía social y solidaria impulsada por el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos y la Universidad de Quilmes en articulación con otras universidades del país. Monk es presidente de Gcoop, una de las empresas de software libre que desarrollaron la aplicación, que se puede descargar desde las tiendas virtuales móviles o usar a través de los navegadores web y que geolocaliza a distintos actores de la economía social y solidaria del país. Su carácter federal supuso la puesta en marcha de un proyecto previo y complementario, el Mapeo Participativo de la Economía Social y Solidaria, ambos presentados ante la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica a través del Fondo Tecnológico Argentino.
La presentación se realizó en la Casa de las Cooperativas Federadas y fue organizada por la filial platense del IMFC. Asistieron miembros de la economía social y solidaria, de ferias y nodos de consumo regionales y representantes de las distintas unidades académicas vinculadas al proyecto. Ricardo Gil, presidente del IMFC La Plata, abrió el panel con un repaso de la actualidad y de los desafíos de la economía social ante la necesidad de alcanzar cada vez mayores grados de soberanía tecnológica. Para él, «solo profundizando la organización desde el punto de vista político-institucional, y profundizando la integración en términos económicos, podrán alcanzarse estos objetivos». También fue parte de la presentación Federico Araneta, prosecretario de extensión de la facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, quien ratificó el compromiso de la institución «con una economía centrada en las personas, desde donde se puedan disputar sentidos sobre las tecnologías de la información y la comunicación».

Desarrollo sustentable
EssApp parte de la perspectiva de las tecnologías concebidas como procesos sociales, abiertas y basadas en software libre. Consiste en procesos participativos de construcción y resignificación de tecnologías, lo que genera dinámicas sociales y económicas de inclusión y desarrollo sustentable. Monk –que preside, además de GCoop, la Federación Argentina de Cooperativas de Tecnología– habló sobre los usos de las tecnologías en la actualidad. «Hoy las Tecnologías de la Información y la Comunicación son la principal herramienta que tiene el capital para concentrarse, gracias a su alta capacidad de procesamiento de datos», afirmó. Las corporaciones, agregó, utilizan los datos e información que compartimos voluntariamente para convertirnos en el producto de distintas empresas. Según Monk, el Estado debe ser el regulador, pero la realidad es que no hay Estados que puedan hoy controlarlas. Así, instó a acompañar el desarrollo de las cooperativas de usuarios, para que todas logren sus propias redes de fibra óptica, para lo que se necesita también exigir un nivel de inversión del Estado. También planteó la necesidad de alojar los datos de los usuarios locales en servidores que se encuentren en Argentina. Así, puntualizó que hoy los centros de datos están conformados por enormes servidores que almacenan páginas de internet, videos y fotos. Uno de los más grandes y conocidos es el centro Prineville en Oregón, donde Facebook guarda la información de sus usuarios. Google cuenta con su propio gran centro en Finlandia. «Desde la economía social no se busca controlar a nadie. Esa es la diferencia de ESSAPP con el resto de las aplicaciones disponibles en el mercado. Nosotros no robamos datos de nadie», dijo Monk. La aplicación ya cuenta con 3.000 entidades de la economía social y solidaria geolocalizadas y continúa creciendo. «Los datos de los argentinos deben estar en manos de los argentinos», exhortó Monk sobre el final de la presentación, haciendo un guiño a la histórica consigna del movimiento cooperativo de crédito.