Trabajo doméstico

(Foto: Sandra Rojo)

El caso de Sandra Heredia, la encargada de la quinta de la familia Triaca que, tras ser despedida, denunció que había trabajado en negro para el ministro de Trabajo, quien además la había hecho entrar irregularmente como empleada en el intervenido Sindicato de Obreros Marítimos Unidos, comprometió al funcionario en prácticas que su cartera debería estar abocada a combatir activamente. En efecto, las trabajadoras domésticas constituyen un sector del mercado de trabajo que se caracteriza por una gran fragilidad socioeconómica. Se trata de una actividad en la que una gran mayoría, según señala un informe de la Dirección General de Estadística y Censos del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, tiene acceso limitado o nulo a los derechos laborales: el 61% no accede a ningún tipo de derecho, mientras tan solo el 20,6% accede a todos (vacaciones, pago de aguinaldo, días por enfermedad, indemnización por despido, descuento por obra social y descuento jubilatorio). Las empleadas de casas particulares constituyen el sector más precarizado de los trabajadores, con un 67,3% de personas sin descuento jubliatorio. Pese a que la Ley 26.844, promulgada en 2013, representó un avance, queda aún un amplio camino por recorrer hacia condiciones de vida aceptables, tal como enfatiza el citado informe.