Transición de golpe

El equipo argentino no estará en las finales de la Copa Davis y deberá superar a Bielorrusia para evitar el descenso. Las causas del declive y el impacto económico. Opinan Agustín Calleri y Mariano Zavaleta, máximas autoridades de la AAT.

Bogotá. En el dobles, el conjunto albiceleste no pudo contra el poderío de los colombianos. (Barreto/AFP/Dachary)

En el marco de la serie clasificatoria para las finales de la Copa Davis 2021, la derrota del equipo argentino frente a Colombia dejó al descubierto dos aspectos que marcan la actualidad del tenis nacional. En lo que respecta al plano deportivo, y con Juan Martín del Potro lesionado y autoexcluido, no disponer de jugadores top expuso las limitaciones de un conjunto que no puede garantizar resultados positivos. Y en lo que concierne al factor económico, la caída en la altura de Bogotá dejó al descubierto la imperiosa necesidad que tiene la Asociación Argentina de Tenis (AAT) de generar recursos externos para no depender del factor «Copa Davis» para su subsistencia.
Con Diego Schwartzman y Guido Pella ausentes por lesión, el capitán Gastón Gaudio debió improvisar con una formación con dos debutantes –Juan Ignacio Londero y Facundo Bagnis– y un jugador como Leonardo Mayer, en el ocaso de su carrera. En ese contexto, resultó lógica la derrota por 3 a 1 frente a Colombia. «La serie ya quedó atrás y no debemos perder tiempo en lamentos», comentó Agustín Calleri, presidente de la AAT, a Acción. «Ganar y perder está dentro de las posibilidades y Bogotá era una serie muy complicada no solo por la calidad del rival sino también por la altura», analizó el exnúmero 16 del ranking mundial. Es que ni siquiera las presencias de Schwartzman y Pella podían asegurar otro resultado, teniendo en cuenta que el juego de ambos no se adapta a la altura.
La derrota dejó al equipo sin la posibilidad de competir en las finales de Madrid y, sobre todo, no percibir un premio suculento. El año pasado, por arribar a los cuartos de final, los jugadores se llevaron 1,1 millones de euros para repartir, mientras que la AAT percibió 515.000 euros, unos 575.000 dólares. Solo por participar, cada federación tiene asegurados 256.000 euros, casi 300.000 dólares. Un impacto que las autoridades de la AAT admiten. «Todos sabemos que la Asociación ha sido históricamente “davisdependiente” y todavía trabajamos para revertirlo. Estamos en el buen camino. Llevamos una administración mucho más ordenada que la que recibimos, tenemos un buen equipo y un gran trabajo detrás», le aseguró a Acción Mariano Zabaleta, vicepresidente del organismo y otro exintegrante de la Legión.

Un salvavidas
Por fortuna para Argentina, el sorteo le trajo buena suerte: para mantener la categoría y aspirar a volver a las finales en 2021 jugará ante Bielorrusia, un rival accesible y, lo hará en casa, lo que permitirá compensar las pérdidas por no haberse clasificado para la Davis 2020. «Tenemos que enfocarnos en Bielorrusia, desde lo deportivo y como organizadores de la serie. Jugar en casa después de dos años es lo mejor que nos podía pasar», admitió Calleri, más allá de lo que ocurra por la pandemia de coronavirus.
Los números avalan la afirmación del presidente. Por organizar la serie, la Federación Internacional de Tenis le entregará 25.000 dólares. Además, le otorgará un premio de 125.000 en caso de ganar, que bajarían a 75.000 con una derrota. A esos 150.000 dólares (o 100.000 si se pierde) hay que sumarle el cachet que puede recibir por parte de la sede que organice la serie (las últimas dos veces la provincia fue San Juan). Si bien es prematuro saber ese monto total, en la AAT estiman que con eso podrán empardar lo que no ganarán por no ir a Madrid. «Existen condiciones externas que te condicionan y tenés que enderezar el rumbo a mitad de camino», reconoce Zabaleta. «Lo que está sucediendo hoy en el mundo, con suspensiones de todas las competencias, y lo que ha pasado en el país en materia económica son dos casos concretos que estamos afrontando», destacó.
El tenis argentino intentará superar esta etapa de transición de la mejor forma posible. Lejos de volver a conquistar la Davis, la tarea debería enfocarse en que en el mediano y largo plazo Argentina se consolide en el torneo que agrupa a los mejores del mundo.