Trayectoria premiada

En un acto realizado en el Congreso Nacional, el presidente del IMFC y legislador porteño mandato cumplido recibió el premio Gobernador Cresto, que destaca el trabajo de personalidades de la cultura, la política, la educación y la ciencia.


Senado de la Nación. Form recibió el premio de manos del nieto de Tomás Cresto. (Horacio Paone)

 

En un acto realizado en el Salón Azul del Congreso Nacional, Edgardo Form, presidente del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC), vicepresidente de la Confederación Cooperativa de la República Argentina (COOPERAR) y legislador porteño mandato cumplido, recibió el premio Gobernador Enrique Tomás Cresto, el cual destaca el trabajo de personalidades de la cultura, la política, la educación y la ciencia en favor del desarrollo de la c omunidad.
El reconocimiento forma parte del Programa de Apoyo a las Iniciativas de los Gobiernos Locales y es otorgado en forma conjunta por la Federación Argentina de Municipios (FAM), la Federación Latinoamericana de Ciudades, Municipios y Asociaciones de Gobiernos Locales (FLACMA), la Asociación Shalom y el Senado de la Nación. Esas entidades premiaron al dirigente cooperativista «en reconocimiento a su aporte al desarrollo económico integrado de América Latina, por la trascendencia de su labor y su aporte al bienestar de la sociedad». «Cuando me enteré de esta distinción, que debo reconocer me tomó por sorpresa y es muy grata, dije que agradecería en nombre de todos mis compañeros cooperativistas. Recibo este premio en nombre de los compañeros del Instituto Movilizador y de la Confederación Cooperativa de la República Argentina», dijo el dirigente.
«Este reconocimiento es un estímulo para la tarea que, en el caso personal, vengo desarrollando desde que ingresé al Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, hace 46 años. Pero, más allá de la persona, hay que destacar que este es un reconocimiento a una filosofía, a un emprendimiento que venimos desarrollando en el IMFC y que es una tarea indiscutiblemente colectiva», agregó Form durante la ceremonia que reunió, en su 15º edición, a un variado conjunto de profesionales, artistas y dirigentes de Argentina junto a líderes de países como Brasil, Uruguay, México y Paraguay.
Cresto fue un político entrerriano, con gran protagonismo en su provincia. Fue elegido en 1972 presidente del Consejo Provincial del Partido Justicialista y al año siguiente, gobernador de Entre Ríos. En la mañana del 24 de marzo de 1976, fue detenido y relevado de su cargo. La dictadura cívico-militar lo mantuvo seis años detenido, período en que además fue torturado. Recuperó la libertad en 1982, cuando un juzgado lo declaró inocente. Falleció en diciembre de 2000. Form recibió el premio de manos de Enrique Tomás Cresto, nieto del recordado militante y actual intendente de la ciudad de Concordia. «Hoy a la sociedad le hacen falta hombres y mujeres como ustedes que aportan, con su trayectoria y desde su lugar de lucha, su granito de arena para una sociedad mejor. Nuestra responsabilidad y obligación es marcar cuáles son esas personas que necesita esta comunidad para desarrollarse», expresó el intendente al momento de reconocer a los premiados. También participaron del acto Rafael Kohanoff, director de Tecnologías para la Salud y Discapacidad del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y Juan Szymankiewicz, del programa Relacionar.
Acompañado por su familia y tras el cierre de la entrega de premios, Form también analizó los desafíos del movimiento cooperativo de cara a los próximos años: «Uno de los desafíos es predicar con la palabra y el ejemplo. En el caso nuestro, con la difusión de los principios y valores del cooperativismo y con la contribución a la integración cooperativa. Y particularmente, en este mundo en crisis, demostrar a través de las empresas cooperativas exitosas que no solamente es necesario cambiar el mundo, la economía, sino que es posible hacerlo. Con esa tarea, estamos contribuyendo a lo que, hoy en día, las Naciones Unidas llama “objetivos para el desarrollo sostenible” en un plan estratégico hacia 2030. Para eso, hay que democratizar la economía, la palabra , la política, y el cooperativismo es una herramienta formidable para la transformación cultural, individual y colectiva la sociedad».