Un fecundo recorrido

Se celebraron el 15º aniversario del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini y los 59 años del Instituto Movilizador, con un acto en el que se repasó la notable trayectoria de ambas entidades y se analizó la coyuntura nacional.


Mesa. Saavedra, Junio, Form, Massimo y Alegre: historia, presente y perspectivas a futuro. (Jorge Aloy).

Como ya es tradición, la sala Raúl González Tuñón del Centro Cultural de la Cooperación (CCC) Floreal Gorini fue el escenario elegido para el acto por el aniversario de Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos. Este año, además, se sumó otra conmemoración: los 15 años del CCC, celebración que motivó un importante número de actividades especiales (ver recuadro).
Luego de la lectura, a cargo del secretario del consejo de administración del IMFC, Alfredo Saavedra, de la Declaración del IMFC con motivo de su 59º aniversario, Juan Carlos Junio, director del CCC, se dirigió a los presentes y repasó las instancias de surgimiento del proyecto, ideado por Floreal Gorini en la década de 1990, época en que el neoliberalismo dejaba su huella no solo en las condiciones materiales de vida sino también en el plano de la cultura.
El dirigente se explayó sobre el concepto de batalla de ideas, algo que, según sus palabras, tiene raíz «en lo mejor de la historia americana, para no decir universal. Aquello de Martí de fines del siglo XIX, “trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras”. Y después dice Fidel “ser culto es el único modo de ser libres”. Creo firmemente que la batalla se librará en el campo de las ideas y no en el de las armas. Una revolución solo puede ser hija de la cultura y de las ideas». También inscribió en este grupo a los próceres argentinos, «que en plena crisis de la Revolución de Mayo fundan una biblioteca, fundan un diario. En lo mejor de nuestras tradiciones está planteado que hay que disputar la lucha de ideas».
Por último, Junio detalló el sinfín de actividades e iniciativas que el CCC alberga en la actualidad: 28 disciplinas de investigación en ciencias sociales, una biblioteca de 45.000 volúmenes, 150 becarios. También destacó la vinculación con organizaciones culturales, de derechos humanos y la presencia en los claustros universitarios y los medios de comunicación, además del grupo de  40 charlistas que concurren a las filiales del Banco Credicoop a brindar conferencias sobre economía, cooperativismo, temas latinoamericanos, de género, de derechos humanos. El Congreso de Economía, el Festival Latinoamericano de Poesía, la editorial propia, el Observatorio de Políticas Culturales, y el canal web Floreal.tv fueron otras de las iniciativas mencionadas. «Creo –concluyó–que logramos algo difícil, que es poner en la vida, en la práctica, las formulaciones estratégicas, sostener nuestro ideario y a la vez tener un CCC amplio, diverso y que puede cobijar las distintas tradiciones de la cultura universales y nacionales».

Nuevos desafíos
Luego, Walter Alegre, coordinador del departamento de Tango del CCC y conductor del acto, le dio la palabra a Edgardo Form, presidente del IMFC, quien tomó versos del «Himno a Sarmiento» para hacer un recorrido por la historia de la entidad. «Si hablamos de los 59 años del IMFC, lo primero que hay que decir es que “fue la lucha tu vida y tu elemento”: 59 años de lucha permanente, momentos muy difíciles de lucha muy frontal contra gobiernos que, indudablemente, tenían por objetivo borrarnos del mapa». Así, recordó las dictaduras de 1966 y 1976, con políticas económicas contrarias al fomento del cooperativismo de crédito. «Como la vida continúa y la lucha también, ahora tenemos otro problema en el horizonte, que es el intento del gobierno actual de gravar a las cooperativas de crédito y de seguros y a las mutuales de crédito y seguros con el impuesto a las ganancias. Lo cual, en primer lugar, es un desconocimiento de la naturaleza de nuestras entidades de la economía solidaria».
Retomando luego el verso «Con la luz de tu ingenio iluminaste la razón en la noche de ignorancia», Form destacó la tarea «paciente y perseverante de salir al encuentro de los grandes temas que afectan a nuestra sociedad a nivel nacional, a nivel mundial con documentos, con opiniones fundadas» del IMFC. En este sentido, anunció que, con motivo de los primeros 60 años del Instituto, se publicará una recopilación de todas las declaraciones emitidas por la entidad desde su nacimiento en 1958.
«Por ver grande a la patria tú luchaste, en el caso de Sarmiento, aclaro, con la espada, con la pluma y la palabra, nosotros solo con la pluma y la palabra, obviamente», citó Form luego. «Hago hincapié en la palabra –señaló– ya que ha sido una constante porque toda la vida de nuestro movimiento, las entidades que creó el Instituto en estos 59 años, sobre todo al comienzo, la proliferación de cajas de crédito cooperativas, tenían además del ámbito operativo, un salón de actos y una biblioteca, producto seguramente de la tradición de los inmigrantes que llegaron aquí con esa vocación de enseñar, de difundir valores, ideas, propuestas».  Y en este punto, señaló el histórico rol del Instituto como caja de resonancia de los avatares del país a lo largo de la historia. «Tenemos que remontar esa batalla brutal que significa salir al cruce de la intoxicación que producen los medios hegemónicos y explicar por qué la Argentina se viene endeudando como lo está haciendo actualmente y por qué hay que recortarles a los jubilados y pensionados 100.000 millones de pesos. ¿A quién beneficia?, ¿a quién le viene bien que se produzca semejante condicionamiento de la Argentina? Esto hay que explicarlo y lo venimos explicando sistemáticamente en diferentes coyunturas y escenarios hace 59 años».
Por último, Form afirmó: «Concebimos que la cooperación es una herramienta de transformación social. Y entonces, además de dar el ejemplo, con nuestra práctica cooperativa concreta de que no solo es necesario sino que es posible constituir, organizar la economía, la generación de bienes y de servicios y la distribución de la riqueza con un sentido equitativo y democrático. Y el sentido profundo de la prédica que venimos haciendo y seguiremos haciendo, es tratar primero de que se conozca, de que se comprenda y de que se comparta que es necesario construir un país que garantice la dignidad de todos sus habitantes, nada más y nada menos».