Un fiscal en apuros por corrupción en Perú

Gonzalo Chávarry, fiscal de la Nación, fue acusado por su propia fiscalía de pertenecer a una «organización criminal» para traficar con sentencias judiciales y con los nombramientos de magistrados. A pesar del respaldo que la brida el fujimorismo, una copiosa cantidad de sectores le exigió la renuncia, pero Chávarry se negó y, más aún, lanzó: «corruptos son los que piden mi renuncia». La acusación fue motorizada por la fiscal Sandra Castro, basada en las escuchas telefónicas y en testimonios de denunciados convertidos en colaboradores. De ese modo, los llamados audios de la corrupción exhibieron la relación con el acusado juez Hinostroza y las movidas de la organización mafiosa que este encabezaba para lograr que Chávarry sea elegido fiscal de la Nación. En un mensaje en tono de amenaza, Chávarry respondió que son los corruptos quienes lo quieren sacar del cargo y se presentó a sí mismo como un luchador contra la corrupción, pero los audios y su trayectoria dicen lo contrario.