Valores compartidos

Voz. Form, junto con otros dirigentes, participó de los debates de la Semana Social.

«Muchas cosas tienen que reorientar su rumbo, pero ante todo la humanidad necesita cambiar», afirma el papa Francisco en la Carta Encíclica Laudato Si, cuyo contenido estuvo presente a lo largo de la 29º Semana Social realizada en Mar del Plata, entre los días 23 y 25 de junio último, bajo el lema «La amistad social y el cuidado de la casa común».
La Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina organiza anualmente un encuentro al que convoca a dirigentes sociales, sindicales y políticos, sacerdotes y laicos, para tratar temas de actualidad con vistas a encontrar denominadores comunes y acciones compartidas. En esta oportunidad hemos participado en representación de la Confederación Cooperativa de la República Argentina (Cooperar) y del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, llevando el mensaje de nuestro movimiento con la finalidad de identificar las coincidencias entre los principios y valores de la cooperación y la Doctrina Social de la Iglesia.
Cabe recordar que en el año 2013, una calificada delegación de dirigentes cooperativistas, entre los que se encontraba el titular de Cooperar, Ariel Guarco, se entrevistó con el sumo pontífice, quien destacó la importancia del cooperativismo para la democratización de la economía.
A partir de entonces, la Confederación Cooperativa incluyó entre sus objetivos el establecimiento de vínculos con diversas comunidades de fe y le encomendó al autor de esta nota que tomara a su cargo esta importante tarea.
Con esa finalidad, además del diálogo con dignatarios de la Iglesia Católica, hemos mantenido entrevistas con el obispo de la Iglesia Evangélica Metodista y con pastores de diversas congregaciones evangélicas, a los efectos de organizar charlas y talleres, procurando que la teoría y la práctica de la cooperación se incorpore a las respectivas misiones religiosas.
Así, en el marco de la reciente Semana Social hemos señalado que la humanidad transita por una profunda crisis civilizatoria, por lo cual se requiere cambiar al mundo para salvarlo. Y en esa dirección, recordamos el lema establecido por la Organización de las Naciones Unidas  con motivo del Año Internacional de las Cooperativas, en 2012, al decir que «Las empresas cooperativas ayudan a construir un mundo mejor».
Uno de los temas que estuvo presente en  la mayoría de las intervenciones fue el grave problema de la pobreza, a la que monseñor Jorge Casaretto, obispo emérito de San Isidro, calificó como «la mayor hipoteca social que tiene la Argentina».
Por su parte, el actual obispo de Lomas de Zamora, monseñor Jorge Lugones, comentó la experiencia que están desarrollando en su diócesis y en otras jurisdicciones del país, con la denominación de «Cuidadores de la casa común». Una iniciativa inspirada en la encíclica Laudato Si y destinada a la integración de jóvenes en situación de vulnerabilidad psicosocial.
Entre otros conceptos destacables por su profundidad y por coincidir con la mirada política del IMFC, monseñor Lugones expresó, haciendo mención a la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, que «si el Estado no actúa a favor de los desposeídos pierde su razón de ser y se convierte en botín de negocios». Y en relación con la pobreza y la desigualdad planteó la necesidad de establecer un pacto cultural, consistente en reconocer al otro como distinto y valorarlo como tal.
Por su parte, monseñor Jorge Lozano, titular de la Pastoral Social, recordó en un texto distribuido entre todos los participantes, que Francisco denunciaba con firmeza la idolatría del dinero y sus consecuencias. «El Obispo de Roma, en una de sus prédicas, sostuvo: “Y nosotros debemos decir no a esta cultura del descarte. Debemos decir: ‘¡Queremos un sistema justo! Un sistema que nos permita seguir adelante a todos’. Tenemos que decir: ‘¡No queremos este sistema económico globalizado que hace tanto daño! Es necesario quitar centralidad a la ley del beneficio y del rédito y volver a situar en el centro a las personas y el bien común’”». En el panel donde fuimos invitados a disertar, destacamos las coincidencias entre el ideario cooperativo y dos importantes encíclicas: la Populorum Progressio, del papa Pablo VI, emitida hace 50 años, y la más reciente del papa Franciso, Laudato Si sobre el cuidado de la casa común.
A modo de mensaje final transmitimos una frase acuñada por el Instituto Movilizador, recibida por los participantes con una clara señal de coincidencia: «Sin solidaridad no hay futuro».