Vicentin y la complicidad con la dictadura

El extrabajador de la empresa Vicentin, Oscar «Cacho» Zarza, refirió sus dos secuestros, uno en los días previos del golpe del 76 y el otro durante la dictadura cívico-militar, ambos perpetrados en la empresa Vicentin, en una nota que brindó a Página/12. El 2 de noviembre de 1976, en el segundo hecho, se lo llevaron junto a otros 21 trabajadores de la planta y 14 de ellos eran delegados. Por su parte, Alejandro Córdoba, de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, exmilitante del JP, también detenido durante la tiranía, quien luego inició un juicio, contó que los denunciantes recibían amenazas por correo electrónico provenientes de la computadora de un exagente, Personal Civil de Inteligencia, Juan José Luis Gil, alias «Luisito». Gil «fue citado a declarar como autor de las amenazas, le allanaron la casa y lo detuvieron inmediatamente. Y en una parte de la declaración él dice que en 1975 estuvo infiltrado en la fábrica Vicentin. No sé con qué motivo lo dijo, pero eso para marcar la relación entre la empresa y las fuerzas de represión de aquel momento porque él no fue por sí solo a infiltrarse. Era una política de la fuerza de seguridad y de la empresa, y seguramente era para detectar a delegados o activistas», aseveró Córdoba.