Victoria

«Penalizada por haber sobrevivido», según denuncian desde el movimiento de mujeres de Misiones, Victoria Aguirre, una joven acusada por la muerte de su hija Selene, se ha convertido en un símbolo del carácter sexista de la Justicia en la provincia mesopotámica.
El 29 de enero de 2015, Victoria llegó al hospital Semic de Oberá con su hija ya muerta. Tal como denunciaría después la joven, su expareja, Rolando Lovera, la había obligado a decirles a los médicos que la niña había sufrido un accidente. Golpeada, amenazada, en estado de shock, Victoria no pudo entonces denunciar que ella y la niña habían sido secuestradas por el hombre durante más de una semana, y que él era el responsable de la muerte de Selene. En el hospital nadie se ocupó de constatar las múltiples heridas de Victoria, que fue acusada de homicidio agravado por el vínculo. «A Victoria no se le están garantizando sus derechos en virtud de la ausencia de perspectiva de género en el tratamiento del caso», aseguró Fabiana Túñez, presidenta del Consejo Nacional de la Mujer. Mientras el abogado de Victoria recusó al tribunal y a la fiscal por parcialidad, organizaciones de mujeres misioneras, nucladas en la Mesa por la Absolución, reclaman la libertad de la joven.