Vivir un siglo

Con un gran acto público, dirigentes y personalidades de la cultura celebraron los 100 años de la Primera Caja Mercantil, experiencia emblemática del cooperativismo de crédito nucleado en el Instituto Movilizador. Palabras de Carlos Heller.


Homenaje. Heller y Junio junto a quienes fueron trabajadores de la Primera Caja. (Horacio Paone)

Dirigentes del Banco Credicoop y del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC), junto con personalidades de la cultura, representantes de entidades cooperativas y vecinos, se dieron cita en la esquina de Luis María Drago y Raúl Scalabrini Ortiz, en el barrio porteño de Villa Crespo, para festejar los 100 años de la fundación de la emblemática Primera Caja Mercantil, hoy filial Villa Crespo de Credicoop.
Los oradores fueron Carlos Heller (presidente del Banco Credicoop), Edgardo Form (presidente del IMFC) y Juan Carlos Junio (director del CCC Floreal Gorini y adscripto a la presidencia de Banco Credicoop). Durante la jornada –que abrió con un show musical de Alejandro Heger y cerró con La Orquestonga–, Lydia Wisnicki, integrante de la comisión de asociados de la filial Villa Crespo de Credicoop y trabajadora de la Primera Caja, descubrió dos placas en conmemoración del siglo de fecunda existencia.
«Es importante, en una noche como la de hoy, evocar a los precursores, a los fundadores de esta entidad emblemática de la economía social y solidaria. Venían de Europa, seguramente buscando un horizonte de paz, de trabajo, un horizonte donde construir sus familias, su vida, su futuro», dijo Form. Y agregó: «Estos precursores de la Primera Caja Mercantil tenían claro que a través de la ayuda mutua y el esfuerzo propio venían a organizar lo que años después el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos consagró como la consigna que perdura hasta el día de hoy: el dinero de los argentinos en manos argentinas. Supieron organizar, precisamente, una actividad tan compleja pero tan indispensable como es la asistencia financiera».

Recordar a los pioneros
Un nutrido grupo de exempleados de la Primera Caja también se dio cita en el acto, junto a otras personalidades como Delia Giovanola, de Abuelas de Plaza de Mayo; Lydia Elman, quien fue la esposa del músico Osvaldo Pugliese; el periodista Víctor Hugo Morales y Gustavo López, ex subsecretario general de la presidencia. Asimismo, se hicieron presentes representantes de las cooperativas gcoop y La Yumba, entre otras entidades vinculadas a la filial, y  se recibieron numerosas adhesiones, entre ellas las de Ariel Guarco, presidente de la Alianza Cooperativa Internacional, el club Atlanta y la Legislatura Porteña.
«Resulta inevitable –dijo, a su turno, Junio– recordar y homenajear a los fundadores de esta institución». Entre estos pioneros, mencionó a Pedro Axelrud, Tobías Fainberg, Marcos Dubrovsky, Oscar Guinzburg, Naum Segal y Elías Zilber. «En esa búsqueda por superar las angustias que tuvieron tras el océano, tenían una idea principal: que la solución a sus vidas no pasaba exclusivamente por lo individual, por lo suyo, por sus propias familias, sino que pasaba por encarnar junto a otros un proyecto de carácter colectivo, de carácter social, de carácter humanista», agregó el dirigente, que también formó parte de la Primera Caja.
El cierre del acto estuvo a cargo de Carlos Heller. «Hay un hilo conductor entre los sueños de los fundadores de este movimiento  
–dijo– que hace un siglo, con sus experiencias que traían de Europa, de donde huyeron después de la guerra, perseguidos, vinieron acá y nos trajeron su cultura de la solidaridad, de la cooperación, una cosa que en plena época en la que nos quieren instalar la idea de la meritocracia, tiene un valor especial». Sobre el final, Heller dijo: «Cuando se proclamó el año 2012 como el Año Internacional de la Cooperación, dije en la ONU que creía que las cooperativas tenían futuro y que soñaba con un mundo donde las cooperativas ocuparan un rol relevante. Porque entiendo que la organización cooperativa tal cual la concebimos nosotros, cooperativas con sentido transformador, son la forma más moderna y más progresista de organizar una sociedad para darle servicio a todos sus ciudadanos y ciudadanas».