Yeguas

(Foto: Télam)

 

«La muerte de la yegua Anay Sur Cielito, del equipo de polo La Dolfina, durante la final del Abierto de Palermo, puso de manifiesto las diferencias en los modos de enfocar el problema de los derechos de los animales por parte de los medios y la opinión púbica según el sector social en el que ocurren los hechos. «¿Por qué juntar cartones con carros tirados por caballos es “maltrato animal” y jugar al polo es “un sano deporte”?», se preguntaba el año pasado un diario marplatense a raíz del proyecto de prohibir la tracción a sangre en la ciudad. Del mismo modo, mientras las carreras de galgos, muy populares en algunas provincias, fueron prohibidas por una reciente ley nacional, el polo, un deporte de élite, y las carreras hípicas, explotadas por el propio Estado, no han sido objeto de ningún tipo de restricción.
«Los animales son los últimos esclavos que le quedan al hombre», aseguró a la agencia Noticias Argentinas la presidenta de la Asociación para la Defensa de los Derechos del Animal, Martha Gutiérrez, quien denunció además que el polo es un deporte en el que se ejerce un «abuso extremo» del caballo.