Economía | DESIGUALDAD. INFORME OXFAM

La acumulación del privilegio

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Mirta Quiles

La riqueza y poder de los milmillonarios, desvinculados del crecimiento económico, el bienestar colectivo y la reducción de la pobreza, crecen sin control y pone en riesgo a la democracia.

El más rico del mundo. El sudafricano Elon Musk lleva acumulado más de medio billón de dólares. Gana en cuatro segundos lo que una persona promedio gana en un año.

Foto: Getty Images

El milmillonario más rico del mundo, Elon Musk, quien acumuló hasta fines de 2025 más de medio billón de dólares, gana en cuatro segundos lo que una persona promedio gana en un año. El sudafricano tendría que regalar más de 4.500 dólares cada segundo para que su fortuna comenzara a disminuir, calculó en su último informe la organización Oxfam.

Como cada año, Oxfam Internacional, fundada en 1995 por un grupo de organizaciones no gubernamentales independientes, publica en simultáneo con la apertura del Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), que reúne a los milmillonarios de todo el planeta, su trabajo sobre desigualdad mundial. Este año, las cifras espantan y se pone en evidencia tanto en el tono de las conclusiones del informe, como en el apartado de medidas sugeridas a los Gobiernos para paliar la situación actual.

Vayamos a algunos datos. En 2025, la riqueza conjunta de los milmillonarios en todo el mundo creció más de un 16%, tres veces más rápido que el promedio anual de los cinco años anteriores, y alcanzó un máximo histórico de 18,3 billones de dólares. Desde 2020, la riqueza combinada de estos milmillonarios creció un 81%. Esta acumulación de riqueza tiene lugar en un contexto donde una de cada cuatro personas no tiene lo suficiente para comer, y casi la mitad de la población mundial vive en situación de pobreza. Solo en 2025, la riqueza conjunta de los milmillonarios aumentó en 2,5 billones de dólares, una cifra que prácticamente equivale a la riqueza total en manos de la mitad más pobre de la humanidad, es decir, 4.100 millones de personas. Con esos 2,5 billones de dólares de incremento de la riqueza combinada de los milmillonarios el año pasado se podría erradicar hasta 26 veces la pobreza extrema.

En el informe «Contra el imperio de los más ricos. Defendiendo la democracia frente al poder de los milmillonarios», Oxfam asegura, además, que el año pasado el número de milmillonarios superó por primera vez las 3.000 personas. Todos y cada uno de estos datos dan escalofríos al leerlas.

Sin embargo, el informe no solo releva datos, sino que analiza cómo los más ricos controlan el poder político, lo que les permite definir las normas que rigen las economías y sociedades en su propio beneficio y en detrimento de los derechos y libertades del conjunto de la ciudadanía. Veamos sus implicancias en el terreno político y en el del funcionamiento de las democracias, en un contexto donde la reducción de la pobreza está estancada −hoy está en niveles similares a los de 2019− y donde la brecha entre los superricos y el resto de la población se amplía cada vez de manera más intensa. Los milmillonarios tienen 4.000 veces más probabilidades de ocupar un cargo político que la gente corriente, asegura Oxfam. Y no solo en la gestión pública es determinante la presencia de los milmillonarios. «Los gobiernos están permitiendo que los superricos controlen los medios de comunicación y las redes sociales. Más de la mitad de las mayores empresas de medios de comunicación del mundo y la totalidad de las principales empresas de redes sociales están bajo el control de milmillonarios», afirma el trabajo. Además de al más rico de todos ellos (Musk), el informe también pone como ejemplos a empresarios conocidos por todos, como son el mexicano Carlos Slim (el más rico de Latinoamérica) y los argentinos Marcos Galperín (fundador de Mercado Libre) y Eduardo Eurnekián (exjefe del presidente Javier Milei y presidente de un conglomerado de firmas).

Frente a este panorama, Oxfam insta a los Gobiernos a priorizar medidas que van desde poner en marcha planes nacionales para reducir la desigualdad, impulsar una mayor tributación de los superricos para reducir su poder, regular estrictamente el accionar de los lobbies y de la financiación de las campañas electorales para reducir la relación entre riqueza y política y garantizar el empoderamiento político de las organizaciones de la sociedad civil, los sindicatos y la ciudadanía en general.

Extremos. En 2025 los milmillonarios incrementaron su riqueza conjunta en 2,5 billones de dólares. Con ese monto se podría erradicar hasta 26 veces la pobreza absoluta.

Foto: Getty Images


América Latina
El capítulo latinoamericano de Oxfam publicó en diciembre datos sobre la región en su informe «Riqueza sin control, democracia en riesgo». En noviembre de 2025 la región contaba con 109 milmillonarios, 14 personas más que hace un año, con una fortuna conjunta de US$622.900 millones, un monto cercano al PIB de Chile y Perú combinados. «Desde el año 2000, la riqueza conjunta de este reducido grupo de milmillonarios creció un 443%; solo en el último año, aumentó en un asombroso 39%. En contraste, el PIB regional apenas creció un 2,4% en 2024 y se proyecta un crecimiento similar para 2025. Este derrotero pone en evidencia que la riqueza extrema en la región está más que nunca desvinculada del crecimiento económico, el bienestar colectivo y la reducción de las desigualdades. La riqueza de los milmillonarios de la región se incrementó 16 veces más rápido que la economía de la región en su conjunto», afirma Oxfam. Mientras que desde el 2000, la riqueza conjunta de los milmillonarios latinoamericanos aumentó, en promedio, US$54 millones por día, «en contraste, el salario mínimo promedio de un trabajador en la región es de US$4.815 al año. Si a principios de 2024 ese trabajador necesitaba trabajar 90 años para ganar lo que un milmillonario obtiene en un solo día, hoy necesitaría 102 años». La mayor parte de la riqueza de los milmillonarios de América Latina (65%) se concentra en tres sectores: finanzas, telecomunicaciones, y energía y recursos naturales. Brasil es el país que concentra más milmillonarios, quienes acumulan la mayor riqueza de la región (US$253.196 millones), seguido por México, Chile, Colombia y Argentina.

Ahora bien, vimos más arriba las recomendaciones de Oxfam a los Gobiernos nacionales para revertir la desigualdad. Entre ellas figura una que viene ya desde hace décadas: la mayor tributación de los superricos para reducir su poder. En el informe general, Oxfam destaca el planteo de la economista y filósofa belga Ingrid Robeyns, quien propone que se establezca legalmente un límite máximo a la concentración extrema de riqueza. Su propuesta se denomina «limitarismo». Su argumentación se sostiene en que cuando la acumulación de riqueza privada supera determinados niveles, pasa a ser injustificable desde el punto de vista moral y peligrosa desde el punto de vista político. «Al igual que las sociedades definen un umbral de pobreza para determinar cuándo alguien no tiene suficiente, también deberíamos definir un umbral para considerar que alguien tiene demasiado (un “umbral de riqueza extrema”)», sostiene Robeyns. Para la belga, la igualdad política no puede sobrevivir en un mundo en el que el poder económico es ilimitado. Así, Robeyns insta a establecer legalmente un límite máximo a la concentración de la riqueza. Lo que quede por encima de ese umbral debería gravarse y redirigirse a fines públicos, «porque la riqueza extrema nunca es solamente fruto del mérito personal, sino que depende de donde se nazca, de la suerte y de instituciones sociales como los marcos legales, el mercado y la infraestructura».

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