2 de marzo de 2026

Mensaje. El presidente eligió confrontar y descalificar en lugar de informar sobre la marcha del Gobierno.
Foto: Getty Images
Desde el punto de vista institucional, atendiendo a la tradición histórica de nuestro país, el discurso del presidente de la Nación inaugurando el período de sesiones ordinarias del Congreso Nacional es un hecho de gran trascendencia.
Queda claro que no se trata de vulgares exabruptos sino de una estrategia posiblemente pensada para velar importantes problemáticas que van surgiendo a la luz pública, fundamentalmente el evidente impacto de su modelo económico en la vida de la sociedad.
Sin embargo, en esta oportunidad Javier Milei optó por privilegiar una línea propagandística y confrontativa, enfocada más en polemizar con un tono agresivo y descalificante con parlamentarios y parlamentarias opositores, que en informar acerca del estado del país y anunciar proyectos del Gobierno, como suele ser el núcleo de estos discursos.
Ya es casi unánime el registro por parte de políticos, economistas y medios de comunicación, tanto opositores como oficialistas, del hecho –registrado en diversos estudios de opinión pública– que va creciendo la incertidumbre en la sociedad acerca de su situación económica personal y familiar, con temas críticos que sobresalen entre las preocupaciones, por ejemplo, el cierre cada vez más generalizado de empresas, ya no solo pequeñas, sino también medianas y grandes. Luego del episodio dramático de Fate se va generando una creciente preocupación social acerca de la pérdida de fuentes de trabajo, atendiendo que en los últimos dos años ya se perdieron 290.000 empleos y se cerraron 22.000 empresas.
El tema de la pérdida de poder adquisitivo de las remuneraciones salariales y jubilatorias también contribuye a la generalización de una situación de incertidumbre y disconformidad.
Otro país
De cualquier forma, el presidente exaltó en el Congreso lo que considera «virtudes» de su modelo de apertura de la economía, de liquidación de los servicios del Estado, al que sigue acusando de burocrático e ineficiente, y de recorte de todo lo que tiene que ver con las prestaciones sociales que históricamente atiende el Estado.

En la calle. Reclamo por el cierre de la fábrica de neumáticos en defensa de los trabajadores.
Foto: NA
También ratificó la política de alineamiento irrestricto con Estados Unidos, justamente en un momento en el que crece la preocupación por los riesgos que implican esos posicionamientos pasivos en atención a la ya definida actitud intervencionista y de utilización de la fuerza militar del presidente Donald Trump, que transgrede toda protección legal de las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas y el conjunto de los organismos internacionales.
En este contexto comienza un marzo que como siempre está cargado de un despliegue de luchas de alta carga simbólica y de fuerte presencia popular en las calles, muy particularmente los pronunciamientos y manifestaciones en todas las plazas del país conmemorando el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, como así también la ya histórica jornada del 24 de marzo, en la que se espera una respuesta gigantesca en las plazas por memoria, verdad y justicia y el homenaje a los 30.000 desaparecidos.
