6 de marzo de 2026
La recaudación volvió a caer en febrero y acumuló su séptimo retroceso real consecutivo. Este impuesto, termómetro del nivel de actividad interna, y el comercio exterior explican el derrumbe fiscal.

Consumo. El IVA es la principal fuente de ingresos tributarios y depende en buena medida del consumo.
Foto: NA
La recaudación tributaria volvió a caer en febrero y encadenó su séptimo retroceso interanual consecutivo en términos reales, en un contexto en el que el consumo interno y el comercio exterior muestran niveles inferiores a 2025 y en el que las decisiones de política económica adoptadas por el Gobierno de Javier Milei impactan sobre la estructura de ingresos fiscales.
De acuerdo con los datos informados por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), en febrero de 2026 la recaudación totalizó 16.231.830 millones de pesos, con una suba nominal interanual de 20,1%, que al descontar una inflación mensual estimada entre 2,6% y 2,8% se tradujo en una caída real de entre 9,5% y 9,7%, según los cálculos de la consultora LCG y del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).
En el primer bimestre del año, el total acumulado alcanzó 11,6 billones de pesos y mostró un descenso de 13,1% real interanual para LCG y de 8,7% para Iaraf, diferencia explicada por criterios de medición y supuestos de inflación, aunque con una tendencia coincidente: el retroceso es sostenido. El informe de LCG señala que febrero marcó el séptimo mes consecutivo de caída real de la recaudación. A excepción del impuesto a los combustibles, que creció 19% interanual real según esa consultora y 18,8% según Iaraf, el resto de los tributos mostró variaciones negativas.
El Impuesto al Valor Agregado (IVA), principal fuente de ingresos tributarios y termómetro del nivel de actividad interna, registró una contracción que concentró más de la mitad de la caída total. Según LCG, lo recaudado por IVA (DGI+DGA) se derrumbó 14% en términos reales interanuales. Iaraf estimó una baja de 13,6% real en febrero y de 12,5% en el primer bimestre. ARCA informó que el IVA Neto recaudó $5.405.501 millones y tuvo una variación nominal interanual de 13,7%, con un IVA Impositivo que aumentó 28,4% y un IVA Aduanero que cayó 16,1% nominal.
El componente aduanero del IVA explicó casi el 50% de la caída total de la recaudación, con un retroceso de 36,7% real interanual según LCG y de 37% según Iaraf. En el acumulado de dos meses, la caída del IVA DGA fue de 33% real interanual. Las razones señaladas por ARCA incluyen la derogación, a partir de marzo de 2025, de la suspensión de los certificados de exclusión de percepciones aduaneras, la desaceleración de las importaciones luego de una base de comparación elevada, y dos días hábiles menos que en febrero del año anterior. También incidió positivamente el tipo de cambio, aunque no compensó el resto de los factores.
El IVA DGI, vinculado de manera directa con el consumo interno, cayó 3,2% real interanual, según LCG, y 3,3% según el economista Gabriel Caamaño, acumulando ya un cuatrimestre en contracción. ARCA indicó que el fuerte incremento del acogimiento de deuda corriente a planes de pago atenuó la variación interanual, lo que sugiere un mayor financiamiento de obligaciones tributarias por parte de empresas y contribuyentes, en un escenario de menor liquidez. Además, lo recaudado por el impuesto a los Créditos y Débitos bancarios, también asociado con la actividad doméstica, cayó 7,5% real interanual en febrero.
Reducción
La persistencia de una caída real cercana al 10% mensual interanual en febrero, luego de seis meses previos en descenso, plantea un escenario en el que el financiamiento del Estado depende cada vez más de la dinámica de la actividad y de la estructura tributaria vigente.
Con un IVA que retrocede entre 13,6% y 14% real y que por sí solo explica más de la mitad de la caída total, el margen para sostener el nivel de ingresos sin modificar alícuotas o bases imponibles se reduce.
Si el consumo interno continúa mostrando variaciones negativas, reflejadas en un IVA DGI en torno al -3% real y en un impuesto a los Créditos y Débitos en -7,5%, la recuperación de la recaudación quedará atada a un repunte de la actividad que todavía no se verifica en los datos fiscales. Al mismo tiempo, la reducción de derechos de exportación y la caída de importaciones limitan el aporte del comercio exterior, que en febrero registró bajas de hasta 39,6% en exportaciones y 26,7% en importaciones.
El esquema actual implica que una parte significativa del ajuste en los ingresos recae sobre tributos no coparticipables, afectando principalmente a la Nación. Con una caída de 10% real en los recursos nacionales frente a 8% en los provinciales, el Tesoro enfrenta una reducción que, de sostenerse, puede condicionar la programación financiera del año.
La brecha
En este contexto, la proyección de una caída de 7% real anual en 2026 y el impacto adicional de 0,29% del PIB asociado a la reforma laboral plantean la posibilidad de que el Gobierno evalúe nuevas medidas para compensar la merma de ingresos. Las alternativas incluyen profundizar la reducción del gasto, revisar exenciones o modificar anticipos y alícuotas, como ocurrió con el esquema de Ganancias que elevó los anticipos del 8,33% al 11% mensual.
La dinámica de los planes de pago y del mayor financiamiento con ARCA, señalada como uno de los factores que incidieron en la caída interanual del IVA, también sugiere que parte de la recaudación se posterga hacia adelante, lo que puede suavizar algunos meses pero no altera la tendencia si la base imponible continúa disminuyendo.
Con siete meses consecutivos de caída real y un bimestre que acumula retrocesos de entre 8,7% y 13,1% según la fuente, el desempeño del IVA y de los tributos vinculados al comercio exterior se convierten en referencias centrales para evaluar el rumbo fiscal. Si el consumo interno no se recupera y las importaciones no revierten su descenso, la recaudación seguirá condicionada por una estructura que hoy muestra más contracciones que expansiones y que obliga a definir cómo se cubrirá la brecha entre ingresos proyectados y compromisos asumidos.
