Cooperativismo | CCC FLOREAL GORINI

Cooperar en clave feminista

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Texto: María José Ralli - Fotos: Guadalupe Lombardo

Referentas del movimiento cooperativo reafirmaron su carácter transformador, su compromiso histórico con la igualdad de género y la convicción de que «otra economía es posible y ya existe».

Una misma voz. Investigadoras, docentes y dirigentas intercambiaron sus miradas y compartieron experiencias.

Con el fin de debatir sobre el entramado solidario en clave feminista, se realizó un encuentro impulsado por el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, el Espacio de Géneros del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini y la Secretaría de Géneros del IMFC. Participaron, además integrantes de la Mesa Directiva del Banco Credicoop, la Secretaría de Géneros de Cooperar, docentes e investigadoras. La actividad también tuvo participantes de la Asociación Internacional de Economía Feminista (IAFFE), en el marco de su visita a la Argentina, lo cual generó un espacio de intercambio entre la experiencia histórica del cooperativismo local y la perspectiva de la economía feminista a nivel global.

En la apertura, Gabriela Nacht, coordinadora del Espacio de Géneros del CCC y la Secretaría de Investigaciones del CCC, contextualizó el encuentro dentro de la historia del cooperativismo argentino y su vínculo con la economía social, solidaria y popular. «Esta reunión es para compartirles una parte importante del movimiento cooperativo de la economía social, solidaria y popular en Argentina. Sabemos que van a estar recorriendo organizaciones que trabajan por la justicia económica y la justicia social, organizaciones feministas, de justicia de género y de economía social y solidaria. Y afortunadamente nuestro país tiene una gran tradición de organización popular en ese sentido», señaló.

Entre las presentes se encontraban Marcella Corsi, presidenta del IAFFE; Giulia Zacchia de la Universidad de La Sapienza (Italia); Erica Aloe, del IAFFE; Alberta Bottini y Vanesa Sciaretta, de la Universidad Nacional de Quilmes. Por el Banco Credicoop, en tanto, estuvieron Adriana Aspis, síndica, y Marta Sitlonik, integrante de la Mesa Directiva. También participó Marta Gaitán, secretaria del Comité de Géneros de Cooperar y secretaria de Género del IMFC; Valeria Mutuberría Lazarini, coordinadora del Departamento de Economía Social, Cooperativismo y Autogestión del CCC; Malena Hoop, investigadora del CCC; Laura Lina, del Departamento de Ideas Visuales del CCC; y Virginia Rossi, del área de Danza. 

Solidario y popular
Nacht habló de los orígenes del movimiento cooperativo nucleado en el IMFC y de las cajas de crédito impulsadas por sectores populares que no podían acceder al sistema financiero formal y que se organizaban «de modo cooperativo, tanto en zonas urbanas como rurales, basándose en valores solidarios, en la confianza y en una ética de la cooperación». También subrayó que, desde sus orígenes, el cooperativismo incorporó el principio de participación democrática, uno de los siete principios cooperativos. «Que hoy podamos hablar de igualdad de género dentro del cooperativismo no es algo gratuito: hubo mujeres que lucharon para que esa participación fuera real», remarcó. 

En esa misma línea, Marta Sitlonik realizó un repaso del desarrollo del movimiento de crédito cooperativo y del papel del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, creado en la década de 1950 para articular y fortalecer a las cooperativas del sector. «El cooperativismo no es solo la rueda de auxilio del capitalismo», afirmó y señaló que «puede funcionar a gran escala, puede constituirse en sistema y así lo demostró cuando llegó a representar una porción significativa de los depósitos bancarios del país». «Otra economía es posible y ya existe», sintetizó.

Una forma de vivir
Adriana Aspis, síndica del Banco Credicoop, puso el acento en la dimensión ética y cotidiana del cooperativismo y subrayó que «para nosotros, el movimiento cooperativo es creativo y el cooperativismo es una forma de vivir la vida. No es solo una estructura económica; es una forma de ver el mundo». Y agregó que «sus principios y valores son transformadores. Nos impactan como trabajadores, como dirigentes y como personas».

Durante el encuentro también se hizo hincapié en la importancia de la educación cooperativa como herramienta estratégica y se destacó cómo el movimiento trabaja históricamente por la participación de las mujeres y por la construcción de espacios de igualdad dentro de sus estructuras.

En este sentido, Marta Gaitán vinculó la experiencia cooperativa con las luchas feministas y los procesos históricos del país y apuntó que: «Las salidas son colectivas y los feminismos somos actores principales». Además, añadió: «Estos mojones que vamos dejando van a ser para futuras cooperativistas, para más igualdad en la región y para dar la batalla cultural».

Por su parte, Marcella Corsi expresó su reconocimiento a la experiencia argentina y señaló que «me siento como en casa, no solo por la cercanía de nuestras historias migratorias, sino por la coincidencia en principios y valores». La presidenta de IAFFE valoró especialmente la presencia de mujeres jóvenes en los equipos argentinos, algo que –dijo– contrasta con la realidad de otros países europeos, donde predominan generaciones mayores en los espacios de liderazgo. Corsi subrayó que los encuentros desarrollados en Buenos Aires constituyen «material vivo» para el debate que continuará en la conferencia de IAFFE en Cali, y que experiencias como las del cooperativismo argentino permiten pensar políticas económicas con perspectiva de género desde prácticas concretas.

Redes, cultura y saberes populares
A su turno, Laura Lina resaltó la dimensión cultural del cooperativismo y la importancia del trabajo en red: «Es fundamental formar redes con otras cooperativas, con la idea de trabajar siempre de manera entramada». 

Para concluir, Valeria Mutuberría Lazarini reflexionó sobre el rol del cooperativismo «como proyecto político, pero también como una forma de ver la vida y de organizar el trabajo. Es transformador porque miramos la vida a través de esos valores y porque nos posicionamos ante causas que sentimos propias». En este sentido, señaló que «a 50 años del golpe de Estado en Argentina, seguimos reflexionando sobre nuestro papel en las luchas históricas, incluidas las luchas feministas y las del movimiento obrero». Y destacó la articulación del cooperativismo transformador con sindicatos y universidades, especialmente en defensa de la educación pública.

A lo largo de la jornada se propiciaron diálogos atravesados por la perspectiva de género y la convicción compartida de que otra economía no solo es posible, sino que ya está en marcha desde las prácticas solidarias, democráticas y transformadoras que el cooperativismo sostiene desde hace más de un siglo.

La actividad formó parte de una agenda de trabajo e intercambio internacional que culminará en la próxima conferencia de IAFFE, que se llevará a cabo este año en Cali, Colombia.

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