16 de marzo de 2026
Guayaquil, la ciudad más poblada y con mayor número de delitos de Ecuador, volvió a encerrarse en la noche de este domingo, junto a otras zonas costeras y tropicales, bajo un toque de queda en el que las fuerzas de seguridad prevén desplegar operativos para contener a los grupos criminales responsables de la peor crisis de violencia que vive el país. Aunque el toque de queda iniciaba a las 23:00 hora local , la ciudad, principal motor económico del país, ya empezaba a cerrar y a vaciarse poco a poco unas tres horas antes, ante la advertencia de las autoridades de que llevarían presos a todos quienes desobedecieran. La medida regirá por quince días en las provincias de Los Ríos, El Oro, Santo Domingo de los Tsáchilas y Guayas, cuya capital es Guayaquil. El comandante general de la Policía, Pablo Dávila, dijo por la tarde a EFE que más de 35.000 policías y militares se estaban desplegando en las zonas intervenidas, para atacar a los grupos criminales, «debilitarlos en su logística y en sus economías criminales». Estas operaciones, que de acuerdo al Gobierno cuentan con apoyo de países como Estados Unidos, se enmarcan en la «nueva fase de la guerra contra el narcoterrorismo», declarada por Noboa en 2024 para intentar disminuir la violencia que ha puesto al país a la cabeza del índice de homicidios en Latinoamérica.
