19 de marzo de 2026
«Presente de lucha, porvenir de esperanza» fue el título de la convocatoria que colmó la sala Solidaridad del Centro Cultural de la Cooperación. Debate y homenaje a los 30.000 desaparecidos.

Encuentro fraternal. La emoción y la reflexión predominaron en la jornada organizada por el CCC.
Foto: Guadalupe Lombardo
Una noche de palabras como hebras, para tejer un gran pañuelo, blanco, bajo el cual refugiar la memoria, abrigar el presente y acompañar el futuro. La convocatoria que desbordó la sala Solidaridad del Centro Cultural de la Cooperación (CCC). Más de una decena de oradores del arco político, social, gremial, cultural, periodístico y científico animaron un debate a días de que se cumplan 50 años de la última dictadura cívico-militar.
La sala Solidaridad quedó chica. Se habilitaron otros espacios del CCC, como las salas Laks y Tuñón, para que quienes no pudieron entrar, participen y vean el debate. Otros miles siguieron la transmisión por streaming a través del canal del CCC.
Como anfitrión, Juan Carlos Junio, director del centro cultural, abrió el encuentro señalando que «hay un primer propósito, que es homenajear a nuestros 30.000 compañeras y compañeros desaparecidos, afirmar la idea de Memoria, Verdad y Justicia, resignificar ese luctuoso y dramático acontecimiento y ratificar el reto de este presente con la mirada puesta en el porvenir. En definitiva, de lo que se trata es de recuperar los ideales y los sueños de los 30.000, no solo su martirio, sin en la perspectiva de cambiar el mundo, de transformar el mundo, de hacer una revolución social, porque de eso se trataba en aquel tiempo».
Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, casi centenaria en el almanaque, pero de intensa juventud y coraje en su manera de decir, envió un mensaje inequívoco: «Este 24 de marzo tiene que ser muy especial. Son 50 años de esa democracia que nos costó conseguir. Y tenemos que apuntalarla, sobre todo hoy, con este Gobierno negacionista que tenemos. Pero que sepa, y lo sabe (el presidente Javier) Milei y compañía: la resistencia por parte de todos, todas y todes cada vez es mayor. No bajamos los brazos, que es lo que hay que hacer».
La sala se volvió tribuna y calle. Y Taty dejó una lección de vida y militancia: «Cuando estén un poco desmoralizados, que no pueden lograr enseguida lo que quieren, tienen que decir enseguida, bien fuerte: “Si las Madres pudieron, ¿por qué no nosotros?”. Se lo decimos nosotras, las “locas”, que a pesar de los bastones y la silla de ruedas, seguimos de pie».
1. Taty Almeyda.
2. Kornblihtt, Aliverti, D`Alessio.
3. Pellicori,Rinesi,Veiras, Leyrado.
4. Víctor Hugo Morales.
5. Rap con Malena D`Alessio y su banda.
Fotos: Guadalupe Lombardo / Horacio Paone
Las 4 M
Seguir de pie, caerse y levantarse. Y enfrentar un horizonte que bien definió Carlos Heller, presidente del Banco Credicoop, al agregar que «la madre de todas las batallas es la batalla cultural, la batalla de las ideas». El dirigente cooperativista y exdiputado nacional citó «las 4 M» (José Alfredo) Martínez de Hoz, (Carlos) Menem, (Mauricio) Macri y (Javier) Milei como una continuidad en los objetivos de la dictadura, «los mismos que hoy se intentan instalar en la Argentina, siempre generando destrucción de derechos, destrucción de posibilidades, que cada vez han puesto al país en una situación más negativa y más difícil».
Si de tiempos difíciles se trata, Heller evocó los 47 años que justo hoy cumple el Credicoop. Recordó la enorme acción de coraje, unidad y participación que fue la movilización de apoyos al cooperativismo plasmada en solicitadas publicadas en plena dictadura, la primera en enero de 1977, para vencer la prohibición del modelo cooperativo en el desarrollo de la actividad financiera. Triunfaron, en un contexto donde las derrotas, como las muertes, abundaban.
Heller resaltó también la consigna del dirigente que dio nombre y forma al Centro Cultural de la Cooperación: «La lucha se da en todos los planos. Honramos a los 30.000 y sus luchas y seguimos peleando para tratar de hacer realidad eso que dijo nuestro líder Floreal Gorini el día que inauguró esta casa: “Otro mundo mejor es posible”». Heller hizo una pausa y agregó: «Si la gente quisiera». Hizo otra pausa y sumó: «Y lucha para conseguirlo. En eso se nos va la vida. En querer un mundo mejor y en estar dispuestos a participar y asumir un compromiso».
Del diagnóstico a un mapa para orientarse y seguir. Eduardo Aliverti, periodista, detalló lo terrible de la coyuntura argumentando que «ya ni siquiera se trata de negacionismo. Es más grave, porque no niegan, justifican lo que hicieron. El periodista dejó un verbo que sería retomado por otros oradores: «amuchar». «Vamos a amucharnos. Como esta noche, como el martes que viene (24 de marzo), cada vez que haga falta. Pero preguntándonos, cuestionándonos y tratando de proceder respecto a falencias en nuestro discurso, en nuestra forma de relacionarnos ante nuevos desafíos, en nuestro modo de comunicar, en el planteo de nuestras propuestas, si es que las tenemos. Es demasiado tétrico, monstruoso, lo que pasó hace 50 años, como para que simplemente nos enojemos con la realidad».
Cambio de valores
Llego luego el turno de escuchar las adhesiones de quienes participaron a la distancia por no encontrarse en Buenos Aires. A través de videos proyectados en la sala, el periodista Víctor Hugo Morales, la secretaria general de CTERA, Sonia Alesso, y el actor Pompeyo Audivert dejaron ideas para reflexionar y apoyaron la convocatoria.
Otro actor, pero en la sala, eligió un tono más personal. Dijo Juan Leyrado: «me acerqué a sentirme acompañado. Porque sé que estamos acompañados entre nosotros y por mucha gente más. Lo primero es amucharnos y que no nos lleven lo que queremos, nuestros sentimientos, nuestros ideales».
Por su parte, la cantante Malena D’Alessio se presentó con escueta y contundente fórmula: «Soy hija de un desaparecido, soy militante de la agrupación HIJOS». Desde esa conciencia invitó a preguntarse «cómo dejamos de conectarnos con los demás. Si hay algún error que hemos cometido es, como dice la famosa frase, hablarnos a nosotros mismos. Pero no por hablarle sa las nuevas generaciones, sino por no escucharlas, por no verlas, por no intentar, desprejuiciadamente, aprender de los que vienen a aportar», expresó antes de dejarle al público bellas y fuertes estrofas en ritmo de rap y hip hop.
Luego, el biólogo Alberto Kornblihtt aportó a la discusión una caracterización contundente del presente argentino. «Estamos en un mal momento –dijo– del Gobierno del que yo llamo “el energúmeno pendenciero”, que pretende dar vuelta como un guante a la sociedad argentina. Eso implica cambios de valores profundos que creíamos asentados. Milei ha planteado la aniquilación del sistema científico-técnico argentino, y eso lo conozco en carne propia. Ha cerrado el ingreso a la carrera del CONICET, ha cerrado los programas de construcción y remodelación de edificios, ha suspendido todos los subsidios para la investigación. Ha declarado públicamente que no va a financiar las ciencias sociales».

Cooperativistas. Carlos Heller y Juan Carlos Junio fueron protagonistas del encuentro.
Foto: Horacio Paone
Conmover es la tarea
Cerca de otro aniversario, los 40 años del diario Página/12, Nora Veiras, su directora, pidió permiso para celebrar un medio que «siempre ha llevado adelante la reivindicación y el espacio para discutir, para debatir, para poner en evidencia, para seguir informando sobre lo que significó el terrorismo de Estado desde las atrocidades humanas hasta el latrocinio económico. Es difícil regenerar esperanzas. Hay mucho por hacer, hay muchísimo por conmover. Y digo conmover porque hay algo que esta derecha asesina que domina el mundo ha sabido utilizar, ha sabido penetrar desde la emoción en cuestiones que son para nosotros absolutamente repudiables, pero que han conmovido de algún modo en alguna fibra que nosotros no supimos tocar. El horror se debe conocer y se debe difundir desde una sensibilización».
El filósofo y politólogo Eduardo Rinesi hizo foco en una entidad fundacional para el proyecto que hoy ocupa la Casa Rosada. Advirtió que «este Gobierno se basa en cuatro palabras: la sociedad no existe. Es la frase que, si fuera cierta, revelaría el triunfo de la dictadura. Pero no es cierta, lo revela esta reunión, lo revelan nuestras indignaciones, nuestras protestas, nuestras conversaciones, nuestras militancias, nuestras organizaciones. No es una buena descripción la frase, y no lo es porque no se propone ser una descripción. La frase es un programa. Lo que nos están diciendo es que la sociedad no debe existir, nos dicen que “vamos a hacer todo lo posible para que no exista, vamos a hacer pelota todos los lazos para que la sociedad (como de hecho ocurre) exista”. Que la herencia retumbe hacia las generaciones que vienen. No hay sociedad sin lazos entre los que ya pasaron, los que estamos y los que vienen. Para que haya verdad tiene que haber justicia, para que haya sociedad tiene que haber memoria».
Presente de lucha, porvenir de esperanza. El lema del evento irrumpió al cierre con un arma cargada de futuro, la poesía, compartida para el público por la actriz Ingrid Pellicori que eligió, entre otros, un poema de Juan Carlos Higa, secuestrado y desaparecido el 17 de mayo de 1977, a sus 29 años;
«No importa que otros sean lastre de mi vuelo,
o que sean perdigón o policía
mi vuelo volará con las palomas
y con las gaviotas y con todos los juanes y los pedros de mi pueblo.
Yo volaré y volarán conmigo
Yo cantaré y cantarán conmigo
mis hermanos
y cantaremos más allá de los tiempos
donde ni la muerte pueda».





