8 de noviembre de 2026
Al sobreseimiento del presidente dispuesto por el juez Martínez de Giorgi le siguió un pedido de la Fiscalía Anticorrupción para que se siga investigando y la aceptación de la Cámara de Casación a la queja de los damnificados. El termómetro político del poder judicial.

Más vueltas. Los hermanos Milei fueron sobreseídos, pero la causa sigue sumando capítulos.
Foto: NA
El alivio, las celebraciones y las declaraciones desafortunadas del presidente por su sobreseimiento del 23 de octubre pasado duraron poco. En apenas dos semanas su panorama judicial dio un nuevo giro.
Martínez de Giorgi, cuya esposa fue designada jueza federal por Milei hace tres meses, había decretado su sobreseimiento, el de su hermana Karina y los restantes nueve acusados en el caso de la criptoestafa $Libra sin llamar a ningún imputado a indagatoria y sobreseyendo a todos los acusados «en razón de que los sucesos denunciados no encuadran en una figura legal». Lo hizo a instancias del fiscal Eduardo Taiano, quien también había desistido de la acción penal en un claro gesto hacia el Poder Ejecutivo.
El magistrado coincidió con lo que Taiano había postulado apenas 24 horas antes. Para el fiscal, «las conductas investigadas no reúnen los requisitos necesarios para» la configuración del delito de estafa, «particularmente por no haberse acreditado la existencia de un engaño penalmente relevante». Es decir, Milei no engañó a nadie cuando promocionó $Libra desde la red X, el 14 de febrero de 2025, a través de un posteo en el que publicó el contrato para acceder al token, que no era público.
El presidente y su hermana festejaron la clausura del caso, que parecía casi definitiva porque los querellantes habían sido corridos de la causa y el fiscal había abandonado la acción penal. Milei interpeló a la sociedad: «¿Y ahora quién me compensa por un año, ocho meses y nueve días de mentiras, calumnias e injurias buscando manchar mi buen nombre y honor?».
Pero el 29 de octubre se produjo un giro inesperado en la causa que renovó las expectativas de los damnificados en que la investigación pueda reimpulsarse.
Sin efecto
La Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), a cargo del fiscal Sergio Rodríguez, se hizo eco de un planteo del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales (Inecip) y del Centro de Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica (Cipce), y asumió el ejercicio de la acción penal desistida por Taiano y pidió al juez a cargo del expediente que reabra la investigación. La PIA (que es la Fiscalía Anticorrupción) solicitó que «se deje sin efecto» la resolución en que se dictó los sobreseimientos «por entender esta parte que la misma resulta prematura». A su vez, trasladó al magistrado que tiene el expediente el escrito de Cipce e Inecip –que son amicus curiae en $Libra– porque se está cuestionando que en el caso no se respetó la Ley de Víctimas.
El fiscal Rodríguez también apeló en subsidio, es decir, si el juez a cargo de la pesquisa no acepta su pedido de retomar la acción penal, se suma la solicitud de que las actuaciones se eleven a un tribunal superior para que sea este último el que revise la medida. La PIA tomó esta decisión por estar «en discrepancia con las conclusiones alcanzadas, toda vez que, a criterio de este organismo, la investigación del caso no se encuentra agotada, restando profundizar y realizar medidas de prueba». En otro pasaje del escrito, el fiscal anticorrupción añadió: «No existió un agotamiento de la investigación, sino todo lo contrario».
El titular de la PIA se preguntó cómo hizo Milei para difundir el contrato de $Libra si no era de acceso público; destacó la falta de claridad en torno a los accesos de varios de los acusados a la Casa Rosada, «autorizados por la Secretaría General de la Presidencia»; e hizo foco, entre otras cosas, en la nota hallada en el celular del trader Mauricio Novelli con referencias a un pago de US$5 millones por promocionar $Libra, de los que una parte eran para el jefe de Estado y su hermana.
El escrito recayó en manos del juez Daniel Rafecas, quien está subrogando el juzgado a cargo de Marcelo Martínez de Giorgi, donde tramita el criptoescándalo hasta el 6 de noviembre. El requerimiento de la PIA se realizó el 29 de octubre a las 8:26 am. Ese mismo día, el ministro de Justicia de la Nación, Juan Bautista Mahiques, envió un proyecto de mensaje al Senado para que el presidente considere enviar a la Cámara Alta el pliego de Rafecas para camarista de la casación nacional. Las suspicacias se multiplicaron, sobre todo, por el antecedente de la esposa de Martínez de Giorgi.
Envío al Senado
El 3 noviembre, el juez momentáneamente a cargo de $Libra decidió correrle vista del planteo de la PIA a Taiano para que opine. Y esa jornada, Milei decidió enviar al Senado el pliego de Rafecas para que sea nombrado en la Cámara Nacional de Casación Penal. Según reconstruyó este cronista, Rafecas esperaría al regreso de Martínez de Giorgi y no se expediría sobre la presentación de la Fiscalía Anticorrupción.
Mientras esto se dirime, este 4 de noviembre la Cámara Federal de Casación Penal le asestó otro revés al presidente. La sala II del máximo tribunal penal del país, con los votos de los jueces Alejandro Slokar y Ángela Ledesma –Guillermo Yacobucci se manifestó en disidencia– aceptó la queja que presentaron los damnificados del criptoescándalo para que se analice su pedido de reincorporación como querellantes a la causa. Es el paso previo para que se termine concretando su reingreso al expediente. Se trata de un movimiento clave para el devenir de la pesquisa luego del sobreseimiento de todos los acusados dictado en primera instancia. Si los damnificados vuelven a ser querellantes, podrán impulsar la acción penal, volver a aportar pruebas y apelar todas las decisiones que se tomen.
Las víctimas son Juan Patricio Marchetto, Alan Vega, Matías Alejandro Paris, Braian Emanuel Quintero y Martín Romeo. Al momento de su apartamiento, en julio pasado, el juez Martínez de Giorgi consideró que no estuvo acreditada la estafa y, por ende, no había damnificados. La esposa de Martínez de Giorgi, Ana Juan, fue nombrada jueza federal por Milei pocos días después.
En ese entonces, los damnificados habían apelado, pero la Cámara Federal porteña, con los votos de los jueces Mariano Llorens y Pablo Bertuzzi, ratificó lo dispuesto por Martínez de Giorgi. La instancia revisora de Comodoro Py, además de rechazar el planteo, negó a las víctimas la apelación de su decisión ante la Casación. Por esa denegatoria, las víctimas recurrieron en queja a la Casación. Tanto Llorens como Bertuzzi fueron nombrados en la Cámara durante el Gobierno de Mauricio Macri, cuando el actual ministro de Justicia de la Nación era uno de los principales operadores judiciales del Ejecutivo.

Martínez de Giorgi. El juez buscó debilitar la causa $Libra luego de que su esposa fuera promovida por el Gobierno.
Foto: Enrique Garcia Medina
Cambio de clima
La situación judicial del Gobierno, tanto como la política, se complejizó en los últimos días tras la dura derrota de Donald Trump –protector de Milei– en los comicios de medio término, este 3 de noviembre.
Al fallo de Casación en $Libra de este 4 de noviembre se suma el avance de la causa que investiga la trama de corrupción descubierta en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis). En ese expediente, el mismo 3 de noviembre comenzó una tanda de 39 indagatorias con foco en el rol que tuvo la droguería Suizo Argentina en hechos presuntamente ilícitos que rozan los $140.000 millones. También la Justicia dio a conocer al día siguiente que decidió impulsar la acción penal para determinar cómo se gestó el vuelo privado por el que el ultraderechista Flávio Bolsonaro se escapó desde la Argentina rumbo a los Estados Unidos tras ser derrotado en las presidenciales de Brasil por Luiz Inácio Lula Da Silva. Un hecho que contó con la complicidad de integrantes de la Casa Rosada.
Un viejo axioma asegura que los integrantes de Comodoro Py suelen tener un termómetro político mucho más preciso que el de las encuestadoras. Por eso es de esperar que Milei siga los últimos movimientos judiciales muy de cerca.
