10 de abril de 2026
La directora del FMI, Kristalina Georgieva, abrió las sesiones de primavera del Fondo alertando sobre las consecuencias económicas de la guerra declarada por Estados Unidos e Israel a Irán. «Una economía mundial resiliente está siendo puesta a prueba una vez más por la guerra, actualmente en pausa, en el Oriente Medio. El conflicto ha causado considerables dificultades en todo el mundo», sostuvo. Y avisó que «el crecimiento será más lento, incluso si la paz es duradera». Habrá menos crecimiento, más inflación y 45 millones de personas en riesgo de hambre. En un discurso de tono pesimista, la directora aclaró que la guerra supuso una gran perturbación en las cadenas de suministro globales, y alumbró una crisis energética cuya evolución depende del éxito del alto el fuego de dos semanas. Aun así, sostuvo, los daños sobre la economía mundial serán duraderos. Quedarán cicatrices que tardarán años en sanar. «Ni en el mejor de los casos habrá un regreso limpio y ordenado a la situación anterior», remarcó Georgieva.
