18 de abril de 2026
Según un informe de los economistas del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), Martín Schorr y Gustavo García Zanotti, las importaciones de las grandes empresas, que a nivel local se dispararon en los últimos dos años, con cierres y despidos masivos, permitieron sostener los márgenes de rentabilidad para las firmas pero el consumidor no vio alivio para su bolsillo al adquirir los bienes.
El reporte detalla que la empresa que más aumentó sus compras al exterior entre 2023 y 2025 fue Adidas (+257%). En 2025, la firma importó aproximadamente nueve millones de pares de calzado por u$s140 millones, frente a menos de dos millones en 2023, que equivalieron a unos u$s33 millones.
Con el objetivo de evaluar la rentabilidad, el IPyPP verificó que las zapatillas casuales de cuero y de uso deportivo registraron un costo unitario de importación cercano a los u$s19, incorporando aranceles y tasa estadística. Esto equivale a unos $27.000; sin embargo, el precio de venta más económico en la tienda oficial se ubicó en torno a los $100.000.
Los ejemplos de Essen y Lumilagro también son paradigmáticos, describió ámbito.com, con aumentos en sus importaciones del 62% y del 51%, respectivamente, provenientes desde China.
Según los datos recolectados por Schorr y García Zanotti, el costo unitario de las cacerolas y sartenes importadas por Essen ronda los u$s35,5, es decir, aproximadamente $50.000. Pero las familias argentinas no acceden a ese valor, ya que una cacerola de 24 cm posee un precio de lista de $384.000.
El informe asegura que si bien la reconfiguración de las estrategias de negocios les permitió a las empresas mencionadas sostener su rentabilidad en el corto plazo, “dado su carácter predominantemente orientado al mercado interno, la profundización de la desindustrialización tiende a afectar negativamente su desempeño en el mediano y largo plazo, a través de la reducción del empleo y de los ingresos de la población en general y, en consecuencia, de la demanda agregada doméstica”.
