8 de mayo de 2026
El crédito total al sector privado en pesos registró una caída del 0,1% sin estacionalidad durante abril, una vez descontado el efecto de la inflación. Este resultado marca una continuidad respecto al estancamiento observado durante el primer trimestre del año, período en el que la variación real fue del 0,1%. En el segmento de las empresas, el financiamiento en pesos retrocedió un 0,9% real en el mes, tras haber crecido un 2,8% en los primeros tres meses del año. Por el contrario, los préstamos destinados a las familias revirtieron su tendencia negativa y crecieron un 0,4% real, traccionados por los créditos prendarios e hipotecarios. El documento destaca que la caída en las líneas para empresas respondió al «derrumbe de las líneas de adelantos (-4,1% real s.e.)», a pesar de que las tasas de interés se ubicaron por debajo de la inflación. Respecto al financiamiento en moneda extranjera, la actividad creció un 6,9% real en abril, impulsada por la estabilidad cambiaria y el aumento de los depósitos en dólares. Los préstamos a empresas subieron un 7,1% y los destinados a familias un 5,6%. El consumo con tarjetas y créditos personales no registró variaciones positivas debido a la elevada morosidad bancaria, que se sitúa en el 11,6% para tarjetas y el 13,8% para préstamos personales.
